- También se ha reunido con representantes de la Asociación de Vecinos Casco Antiguo de Carabanchel Bajo, quienes le han entregado un informe detallado de la problemática con la que conviven
- Francisco Martín volveu a reclamar a implicación da Comunidade de Madrid e do Concello para abordar solucións que sexan efectivas, máis aló da mera acción policial
- El pasado jueves envió sendas cartas a las dos administraciones para convocarles a la mesa tripartita sobre las calles Cullera y Cuart de Poblet
O delegado do Goberno en Madrid, Francisco Martín, percorreu hoxe algunhas rúas e edificios do barrio do Porto para comprobar sobre o terreo cales son as urxencias sociais e problemas de convivencia que se dan nesta zona de Carabanchel Baixo.
Facer acompañado por representantes da Asociación de Veciños Casco Antigo de Carabanchel Baixo, con cuxo presidente, Fernando Sierra, e algúns compoñentes reuniuse previamente e que lle fixeron entrega dun informe detallado cos problemas de seguridade e convivencia que se sofren nalgunhas zonas do barrio. Tamén asistiu o comisario xefe da Comisaría de Carabanchel de Policía Nacional.
Junto a ellos, ha recorrido algunas calles y emplazamientos, como una finca y un antiguo colegio, propiedad de la Comunidad de Madrid, que se han convertido en un foco de ocupación, consumo de drogas y conflictos. Según han relatado los vecinos, los alrededores de estas instalaciones adolecen de fuertes olores, peleas y condiciones insalubres.
Junto a esta problemática, los residentes también le han trasladado al delegado del Gobierno su preocupación por otro fenómeno: la creciente polarización social en el barrio, donde grupos de extrema derecha se han ofrecido a “limpiar la zona”, en palabras textuales.
Coinciden con Francisco Martín en considerar que la solución policial o los servicios de limpieza son sólo “parches” pero no resuelven el problema de fondo, que es mucho más complejo. De ahí que éste haya vuelto a reclamar, tanto a la Comunidad de Madrid como al Ayuntamiento de la capital, que “dejen de mirar para otro lado” y abandonen la actitud de “cierta dejación” que manifiestan frente a este tipo de situaciones que se producen en el barrio de Oporto y en otros de la región. Más aún en el caso de la titularidad de algunos de los terrenos e inmuebles foco de muchos problemas, cuya titularidad les corresponde. “Se necesita que haya una denuncia para que se inicie un procedimiento judicial que culmine en un desalojo”, ha recordado.
Al respecto, ha señalado que la delincuencia en Carabanchel “ha bajado un diez por ciento en los últimos seis meses”, sin embargo, la degradación, el abandono o la suciedad en determinadas zonas va en aumento, y ello puede desembocar en problemas de seguridad. Por ello, ha vuelto a pedir un trabajo coordinado entre todas las administraciones implicadas para abordar estas problemáticas sociales y construir soluciones efectivas, como el que quiere impulsar a través de la mesa tripartita que ha convocado para abordar la situación de la calle Cullera y Cuart de Poblet y para la que, hasta el momento, no ha recibido respuesta ni por parte del Gobierno autonómico ni municipal.
Aún así, se ha mostrado confiado en que esta respuesta llegue pronto y pueda arrancar ese trabajo que puede dar paso a soluciones similares para otras zonas de Madrid.