- La subdelegada del Gobierno en Lugo supervisa uno de los controles de la campaña especial de la DGT, que se desarrollará hasta el 11 de octubre
- Las distracciones son, desde 2017, el factor concurrente más frecuente en los siniestros de tráfico y estuvieron presentes en 406 accidentes mortales en 2024
- Marcar un número en el teléfono puede multiplicar por 12 el riesgo de sufrir un siniestro y leer o escribir mensajes, por seis
Olimpia López, subdelegada del Gobierno en Lugo, supervisó esta mañana uno de los controles de la Campaña Especial de Vigilancia y Control sobre Distracciones al Volante que la Dirección General de Tráfico desarrolla ente el 5 y el 11 de octubre. La campaña, en la que participa la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, está intensificando esta semana la vigilancia sobre las conductas que apartan la atención de la conducción, especialmente el uso del teléfono móvil.
Olimpia López; que estuvo acompañada por Alberto González, jefe provincial de la DGT en Lugo; incidió en que “una distracción de pocos segundos es suficiente para perder el control del que sucede en la carretera y poner en riesgo tanto nuestra vida como la del resto de usuarios”. La subdelegada recordó que la conducción distraída o desatenta se mantiene desde 2017 como el factor concurrente más frecuente en los siniestros de tráfico. En 2024, estuvo presente en el 18% de los accidentes y en el 30% de los siniestros con víctimas mortales, con un total de 406 casos.
En este sentido, López hizo mención a la utilización del teléfono durante la conducción: “El móvil puede esperar. Una llamada, un mensaje o una notificación nunca justifican apartar la vista de la carretera”, señaló. Los datos recogidos por la DGT indican que un 24,7% de los conductores reconoce leer mensajes o consultar redes sociales mientras conduce y un 22,2% admite realizar llamadas sin emplear el manos libres.
El riesgo aumenta de manera notable cuando la distracción obligación a combinar acciones visuales, manuales y cognitivas. Marcar un número en un dispositivo móvil mientras se conduce puede multiplicar por 12,2 el riesgo de sufrir un siniestro; leer o escribir un mensaje, por 6,1; y localizar o alcanzar el teléfono, por 4,8.
“No hablamos solo de dejar de mirar la carretera. Al manipular un teléfono, reducimos nuestra capacidad para percibir el que ocurre, reaccionamos más tarde y perdemos margen para responder ante cualquier imprevisto”, explicó Olimpia López. La velocidad agrava además los efectos de una distracción, al reducir el tiempo disponible para reaccionar. Entre los siniestros más frecuentes asociados a la falta de atención figuran las salidas de vía, las colisiones con el vehículo precedente y los atropellos.
El móvil, principal distracción sancionada
El uso indebido del teléfono móvil continúa siendo la distracción más frecuente de las que implica una sanción. En la campaña desarrollada en octubre de 2025, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil controló 404.258 vehículos y denunció 7.993. En 3.283 casos, el 41,07% del total de las denuncias, la infracción estaba relacionada con la utilización del teléfono móvil. A la campaña se sumaron también 397 municipios de 42 provincias, cuyas policías locales controlaron otros 119.841 vehículos.
Olimpia López hizo finalmente un llamamiento a la responsabilidad individual y recordó que “conducir requiere toda nuestra atención. Evitar una distracción es una decisión sencilla que puede impedir un siniestro y salvar vidas”.
La normativa considera infracción grave conducir utilizando auriculares o manipulando dispositivos de telefonía móvil, navegadores u otros sistemas de comunicación. Sujetar el teléfono móvil con la mano durante la conducción supone una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos del permiso.