La Delegación del Gobierno en Melilla ha guardado este martes un minuto de silencio en señal de condena y repulsa por el asesinato por violencia de género de Gloria Esperanza, de 52 años, ocurrido el pasado 20 de octubre en Madrid.
La Delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha trasladado el pésame y el apoyo de la institución a los familiares y amistades de la víctima, y ha reiterado la condena más firme ante este nuevo crimen machista, que vuelve a evidenciar la necesidad de mantener el compromiso de las instituciones y de toda la sociedad frente a la violencia contra las mujeres.
Con este asesinato, son ya 43 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de 2026. A esta cifra se suman tres personas menores de edad asesinadas por violencia de género en este año, una expresión especialmente dolorosa de una violencia que también golpea a la infancia y deja profundas consecuencias en las familias.
Desde que comenzaron a recopilarse los datos oficiales en 2003, 1.384 mujeres han sido asesinadas por violencia de género. Asimismo, desde 2013, 68 niños y niñas han sido asesinados en casos de violencia de género contra sus madres y 542 menores han quedado huérfanos como consecuencia de esta violencia. De estos últimos, 32 han perdido a sus madres en lo que va de 2026.
Desde el Ministerio de Igualdad, a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, se recuerda que el teléfono 016 y el resto de servicios de atención y asesoramiento están disponibles las 24 horas del día, todos los días del año, y son accesibles para todas las personas.
Asimismo, en una situación de emergencia se puede llamar al 112 o a los teléfonos de emergencias de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). En caso de que no sea posible realizar una llamada y ante una situación de peligro, se puede utilizar la aplicación ALERTCOPS, desde la que se enviará una señal de alerta a la policía con geolocalización.
Estos medios de asistencia pueden ser utilizados tanto por las víctimas como por cualquier persona que conozca o sospeche de una situación de violencia de género.