La Delegación del Gobierno ha acogido esta tarde un acto con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI+, una jornada que este año se ha centrado en la escucha activa, el análisis de los desafíos actuales y el refuerzo del compromiso de la administración con la igualdad real.
Durante la apertura de la jornada, el Delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, ha enmarcado el encuentro como un ejercicio necesario "para recordar de dónde venimos y blindar hacia dónde vamos". En su intervención, ha puesto en valor la trayectoria de España como "referente internacional en la conquista de derechos civiles y en la protección de la diversidad", recordando hitos fundamentales como el matrimonio igualitario, los avances en derechos trans o la penalización de las terapias de conversión. "Detrás de cada hito hay historias reales y vidas que han cambiado a mejor", ha señalado.
Memoria, dignidad y Derechos Humanos
La intervención del Delegado también ha destacado la trascendencia de esta fecha más allá de su vertiente festiva, definiéndola como "una jornada de memoria, reivindicación y dignidad" en la que se reconoce la labor de las personas y colectivos que trabajaron contra la discriminación. Asimismo, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de todos para cuidar y proteger los logros alcanzados.
Un espacio para el diálogo
El coloquio titulado "Avances legislativos, derechos LGTBI+ y garantías sociales" ha constituido el núcleo central de la jornada, propiciando un espacio de participación activa y diálogo directo entre los asistentes. El encuentro ha
concluido con una fotografía grupal simbólica con la bandera del orgullo que está desplegada desde la semana pasada en la fachada de la Delegación del Gobierno.