La Directora Provincial de Educación, Elena Fernández Treviño, ha apelado a la responsabilidad colectiva para combatir la violencia y la crispación, subrayando la importancia del ejemplo y del lenguaje que se utiliza en el ámbito público.
En este sentido, la titular de la Dirección Provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFPyD) en Melilla ha señalado que “todos y todas somos responsables de la no crispación, de la no tensión, del vocabulario que usamos incluso como representantes públicos”, advirtiendo de que en espacios como comparecencias, ruedas de prensa o plenos “se utiliza la violencia de manera impune y el insulto de manera permanente”.
Fernández Treviño ha insistido en que las conductas deben ser ejemplarizantes “estemos donde estemos”, ya que la sociedad debe “remar toda junta” para evitar situaciones de violencia, y ha remarcado que estas actitudes no violentas son también un referente directo para la juventud.
En este contexto, la Directora Provincial ha recordado que uno de los principales objetivos de su departamento es el bienestar docente y la mejora de la convivencia en los centros educativos, una labor que, según ha explicado, se desarrolla de manera continua a través de múltiples programas y medidas implantadas en los últimos años.
Ha destacado la existencia de numerosos programas orientados a la no violencia, como el PROA+ convivencia, así como actuaciones dirigidas a alumnado con mayores dificultades o comportamientos disruptivos. Además, ha señalado que los propios centros educativos y sus equipos directivos desarrollan programas internos de convivencia y que el trabajo por la no violencia es constante dentro de los planes de igualdad.
Prevención y sensibilización
Fernández Treviño ha explicado que, ante cualquier caso de violencia en el aula, son los equipos directivos, junto con la inspección educativa y las jefaturas de estudios, quienes actúan y trasladan la información para que se implementen las medidas correspondientes. Como ejemplo, ha citado el refuerzo de la seguridad en las entradas y salidas del IES Rusadir, llevado a cabo en coordinación con la Policía Nacional y la Policía Local, para evitar situaciones problemáticas generadas por personas ajenas al centro.
En sus declaraciones, a propósito de la violencia, se ha referido a un contexto social más amplio y ha defendido la necesidad de priorizar la prevención, la sensibilización y el buen trato frente a enfoques centrados exclusivamente en el castigo. Así, ha insistido en que, aunque el sistema educativo asume su responsabilidad y trabaja en ello de manera permanente, “no todo el peso puede recaer en la educación”, apelando al compromiso de toda la sociedad.
Por último, y en lo que a las ratios de alumnos por aula corresponde, ha destacado que Melilla cuenta actualmente con las ratios históricamente más bajas en Educación Infantil y ha avanzado que el objetivo es no superar los 20 alumnos por aula en primero de Primaria a partir del próximo curso, trabajando para situar las ratios de esta etapa entre 20 y 22 alumnos.