La Secretaria General de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, ha puesto a Melilla como ejemplo de implantación del programa estatal de formación en emergencias dirigido al alumnado de enseñanzas no universitarias, una iniciativa que, según ha explicado, permitirá crear una sociedad “más resiliente y más preparada” ante catástrofes naturales y otras situaciones de riesgo.
Durante la visita al CEIP Encarna León que ha llevado a cabo con el equipo de Protección Civil y la Delegada del Gobierno en la ciudad, Sabrina Moh, ha destacado que Melilla ha logrado que esta formación llegue ya a más del 90% de los estudiantes destinatarios del programa, una cifra que calificó de “espectacular” y que convierte a nuestra ciudad en “un referente absoluto” en la ejecución de esta iniciativa.
La responsable de Protección Civil ha explicado que el programa surge tras la modificación de la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil a raíz de la DANA y que, desde este año, obliga a incorporar en toda la educación no universitaria conocimientos sobre cómo actuar ante riesgos naturales, tecnológicos o provocados por la acción humana.
“El saber qué hacer y cómo reaccionar salva vidas”, ha dejado claro Barcones, quien ha recordado que siempre existe un tiempo entre el momento en que se produce una emergencia y la llegada de los servicios de intervención. En ese intervalo, ha señalado, la población debe contar con conocimientos básicos que permitan minimizar riesgos y protegerse adecuadamente. “Los melillenses están mucho mejor preparados porque saben cómo protegerse hasta que lleguen los servicios de emergencia”, ha querido recalcar.
Así, la Secretaria General ha incidido en que el objetivo del Gobierno de España es que la ciudadanía aprenda desde la infancia a reaccionar ante situaciones de emergencia. El programa está destinado a más de 25.000 centros educativos y a más de ocho millones de niños, niñas y adolescentes de todo el país.
En este sentido, ha destacado el compromiso mostrado por la comunidad educativa melillense y ha agradecido especialmente el impulso dado al proyecto por la Delegada del Gobierno, Sabrina Moh, así como la implicación de los docentes que han participado en su desarrollo.
Barcones ha subrayado que la creciente frecuencia e intensidad de fenómenos extremos hace necesario reforzar la preparación de la población. En este contexto, se ha referido a acontecimientos recientes como la DANA, el apagón eléctrico, los grandes incendios forestales o los temporales que han afectado a distintas zonas de España.
La formación se ha diseñado con metodologías adaptadas a cada etapa educativa, desde los tres años hasta las enseñanzas no universitarias superiores. Para ello se han elaborado materiales específicos y recursos pedagógicos adaptados al nivel madurativo del alumnado, contando con la participación de psicólogos y docentes.
En Melilla la formación ha sido impartida íntegramente a través del profesorado, que previamente ha recibido la capacitación necesaria. El programa contempla un mínimo de dos horas anuales de formación hasta Primaria y de cuatro horas a partir de esa etapa, garantizando así una enseñanza continuada a lo largo de toda la trayectoria educativa.
Respecto a la financiación, Barcones ha explicado que el Gobierno de España, a través de los Misterios del Interior y de Educación, ha asumido el diseño de los materiales, la plataforma formativa y la capacitación de docentes, profesionales y voluntarios que participan en el proyecto.
Preparar a los menores para actuar
La Delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha destacado este miércoles el éxito del programa de formación en emergencias y gestión de riesgos que se ha impartido en los todos centros educativos de la ciudad, una iniciativa impulsada conjuntamente por Protección Civil y el Ministerio de Educación para preparar a alumnado y profesorado ante posibles situaciones de catástrofe.
La máxima representante del Gobierno de España en nuestra ciudad ha puesto en valor el alcance de una iniciativa que, según ha subrayado, ya es una realidad consolidada en Melilla.
Así, ha explicado que un total de 865 docentes han recibido esta formación y cuentan con la correspondiente acreditación para trasladar esos conocimientos a sus alumnos. Entre ellos se encuentra la totalidad de los tutores de Educación Infantil y Primaria, además de profesorado de otras etapas educativas no universitarias.
En cuanto al alumnado, ha detallado que 16.942 estudiantes han participado ya en esta formación. De ellos, 8.638 pertenecen a las etapas de Infantil y Primaria, mientras que otros 8.304 cursan estudios de Secundaria, Formación Profesional, Escuela Oficial de Idiomas y otras enseñanzas.
La titular de la Delegación del Gobierno ha incidido en la importancia de la prevención y la preparación ante situaciones de emergencia. “Ante catástrofes no hay nada mejor que la prevención y la formación para generar seguridad”, ha señalado, destacando que el objetivo es dotar tanto al profesorado como al alumnado de herramientas que les permitan reaccionar adecuadamente ante cualquier situación de riesgo.
Moh ha agradecido especialmente la implicación de la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias en el desarrollo de este programa, que considera una apuesta fundamental para mejorar la preparación de la ciudadanía desde edades tempranas.
Asimismo, ha resaltado el valor educativo de esta iniciativa, tanto desde su experiencia como docente como desde su faceta de madre, al considerar “vital y fundamental” que los menores aprendan a actuar ante posibles catástrofes y normalicen estos conocimientos desde las primeras etapas de su formación.
Sabrina Moh también ha explicado que el programa cuenta con materiales adaptados a las diferentes edades del alumnado, así como recursos digitales y códigos QR que facilitan el acceso a los contenidos formativos.
Por último, ha trasladado un mensaje a las familias, recordando que esta formación constituye una herramienta esencial para la seguridad de los menores. En este sentido, ha reafirmado el compromiso del Gobierno de España de seguir proporcionando los recursos necesarios para anticiparse a cualquier tipo de emergencia o catástrofe.