“El grueso del Plan de Empleo -además de ofrecer puestos de trabajo a personas sin cualificación y que necesitan una oportunidad para acceder al mercado laboral- está dirigido a la media y alta cualificación, es decir, lo que hacen es profesionalizarse, y tenemos datos de muchísima gente que les ha servido para generar una experiencia laboral, en alguna ocasión una primera experiencia, y que, gracias a eso, han sido contratadas por una empresa privada con contrato indefinido”.
El Director Territorial del SEPE, Jorge Vera, ha defendido la evolución de los Planes de Empleo en Melilla durante una entrevista en Cadena SER, subrayando su progresiva profesionalización y su impacto positivo en la generación de oportunidades laborales reales.
Vera ha recordado que, en sus inicios, estos planes estaban orientados principalmente a trabajadores con baja cualificación y se centraban en tareas como la limpieza de ríos o el acondicionamiento de calles.
Sin embargo, ha apuntado que esta situación ha cambiado significativamente en los últimos años. “Hoy no sería muy exacto decir que es ‘pan para hoy y hambre para mañana’”, ha afirmado. En este sentido, ha destacado que el “gran grueso” de los actuales planes de empleo se dirige a perfiles de cualificación media y alta, lo que permite a los participantes adquirir experiencia profesional relevante.
En este sentido ha recalcado hay muchos casos de personas que, tras participar en uno o dos Planes de Empleo, han logrado consolidar una trayectoria laboral que les ha abierto las puertas del sector privado. “Con uno o dos años de experiencia en su currículum, han sido contratados por empresas privadas con carácter indefinido y siguen trabajando después de años”, ha señalado Vera, quien ha incidido en que estos programas “sí están generando empleo” al haberse convertido en una “oportunidad real” para la inserción laboral.
Casi 800 empresas y 5.000 ciudadanos, formados con FUNDAE
Durante la entrevista radiofónica Vera ha puesto el acento en la necesidad de reforzar la formación y la cooperación institucional para mejorar la empleabilidad en Melilla.
Así, ha advertido de la magnitud del reto formativo en la ciudad, señalando que al cierre de 2025 unas 4.500 personas de las 7.500 en situación de desempleo no contaban con titulación o únicamente disponían de un certificado de profesionalidad. “Hoy es imposible que una persona sin formación pueda acceder al mercado de trabajo”, ha subrayado.
Ante este escenario, el SEPE articula su actuación en dos líneas principales: una dirigida directamente a los ciudadanos, con especial atención a los colectivos prioritarios recogidos en la Ley de Empleo, y otra enfocada a las empresas. En este marco, Vera ha destacado la colaboración con la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), cuya implantación en Melilla impulsó en 2024. Desde entonces, ha explicado, se ha formado a cerca de 2.300 personas y 383 empresas en ese primer año, cifras que aumentaron en el último ejercicio hasta más de 2.700 ciudadanos y casi 400 empresas.
El responsable del SEPE ha valorado este impacto como favorable, especialmente en un contexto de transformación del mercado laboral derivado de la digitalización. “Los puestos no es que se vayan a perder, sino que se van a transformar”, ha indicado, destacando la importancia de ofrecer formación gratuita tanto a trabajadores como a empresas.
Coordinación con las empresas de Melilla
En cuanto a la planificación formativa, ha explicado que las acciones se diseñan en función de las necesidades reales del tejido empresarial local, detectadas a través del Observatorio de las Ocupaciones y en coordinación con los agentes sociales y las empresas de la ciudad.
Así, se priorizan aquellas especialidades con mayor demanda, especialmente en sectores donde existe escasez de mano de obra cualificada, como la construcción, la eficiencia energética o determinados oficios técnicos.
Vera también se ha referido a la estrecha relación con las empresas, a las que el SEPE apoya mediante incentivos a la contratación y subvenciones para la formación. Incluso, ha avanzado que se están desarrollando nuevas especialidades formativas a demanda de los empresarios con el objetivo de evitar la contratación de trabajadores de fuera y favorecer la inserción de desempleados locales.
En paralelo, ha destacado la coordinación con la Dirección Provincial de Educación para evitar duplicidades en la oferta formativa y garantizar que la Formación Profesional para el Empleo complemente la del sistema educativo. En este sentido, ha anunciado un próximo acuerdo con Educación, aún sin detallar, orientado a recuperar a jóvenes que abandonan prematuramente el sistema educativo y que acaban engrosando el desempleo estructural.
Asimismo, ha defendido la necesidad de establecer alianzas con entidades públicas y privadas, como asociaciones y fundaciones, para mejorar el diagnóstico de la situación laboral en la ciudad. “Si no hay un buen diagnóstico del problema, no hay posibilidad de arreglarlo”, ha afirmado, insistiendo en que es necesario “probar cosas nuevas” y cambiar estrategias.
En cuanto a la evolución del desempleo, Vera ha recordado que, cuando llegó a la Dirección Provincial, Melilla registraba alrededor de 9.000 parados, cifra que actualmente se sitúa en unos 7.500. No obstante, ha advertido de la existencia de una “barrera” vinculada a las personas sin formación, cuya inserción laboral sigue siendo especialmente compleja.
Entre las iniciativas destacadas, ha mencionado el programa experiencial Tándem, al que ha definido como una versión “2.0” de las antiguas Escuelas Taller. Este modelo combina contrato de trabajo desde el inicio con formación y certificado de profesionalidad. La inversión en este programa ha pasado de 1,4 millones de euros a 2,4 millones en 2025 y alcanzará este año los 3,7 millones, con el objetivo de ampliar el número de talleres, especialmente dirigidos a jóvenes menores de 30 años.
Un millón de euros para Investigo
Por otro lado, se ha referido al programa ‘Investigo’, orientado a retener talento universitario en la ciudad en colaboración con instituciones como la Universidad de Granada o la UNED.
Vera ha destacado el buen hacer de esta iniciativa que implica “poder generar una serie de contratos a esos alumnos de posgrado, que han terminado su carrera, pero se les ofrece un contrato de investigación y que se quedan en la universidad” y se les da la oportunidad de “seguir investigando, seguir trabajando”.
Un programa que “ha funcionado tan bien que se ha quedado corto” ha reconocido y ha señalado que, dado su éxito, que este año se duplicará la inversión pasando de 500.000 euros hasta el millón de euros para ampliar el número de beneficiarios y que va a facilitar contratos de investigación de entre 12 y 24 meses a titulados superiores.
“Vamos a conseguir generar una dinámica que creo que es necesaria para esta ciudad”, ha aseverado, dado que ha recalcado que el SEPE no solo trabaja para reducir el desempleo, sino también para reforzar las oportunidades de empleo de perfiles altamente cualificados, contribuyendo así a generar una dinámica económica más sólida en Melilla.