La Jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno, Laura Segura, ha subrayado la necesidad de reforzar las políticas públicas de igualdad, la educación en valores y la lucha contra la desinformación para evitar retrocesos en derechos conquistados por las mujeres.
Así lo ha señalado durante la entrevista concedida a la Cadena COPE, de este mediodía, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres, que se celebra el próximo 8 de marzo, en la que ha insistido en que el 8M debe seguir siendo una jornada “reivindicativa”, destinada no solo a recordar los avances alcanzados, sino también a consolidar los derechos conseguidos y continuar trabajando para eliminar las desigualdades estructurales que aún persisten entre mujeres y hombres.
Durante la entrevista radiofónica, la responsable de la Unidad ha recordado que el trabajo por la igualdad no se limita a una fecha concreta del calendario. “Como todos los 8 de marzo, desde la Unidad trabajamos cada día en la lucha por una igualdad real y efectiva y por un espacio para las mujeres libres de violencia”, ha explicado.
Segura ha recalcado que el Día Internacional de las Mujeres debe servir para “pasar a la acción o continuar en la acción”, poniendo el foco en los retos pendientes y en la necesidad de consolidar los derechos adquiridos. En este sentido, ha advertido de que el contexto actual exige especial vigilancia, ya que algunos derechos que parecían plenamente asentados comienzan a cuestionarse en determinados ámbitos del debate público.
“La importancia del 8 de marzo es también recordar que no solo tenemos que seguir avanzando, sino que debemos consolidar aquellos derechos que ya habíamos adquirido y que dábamos por sentados”, ha dejado claro.
La violencia, expresión extrema de la desigualdad
La Jefa de la Unidad ha recordado que la violencia de género constituye la manifestación más grave de la desigualdad entre mujeres y hombres. Desde su experiencia profesional, ha explicado que esta realidad se sigue constatando a diario en el trabajo que desarrolla. “Desde la Unidad trabajamos precisamente en la manifestación más terrible de la desigualdad, que es la violencia de género”, ha señalado.
Segura ha alertado del riesgo que suponen determinados discursos que sostienen que la igualdad ya está plenamente alcanzada o que el feminismo ha ido “demasiado lejos”. A su juicio, este tipo de mensajes pueden tener consecuencias negativas en la percepción social de las desigualdades.
“Corremos un riesgo muy importante cuando se lanzan mensajes de que ya está todo conseguido”, ha observado y ha explicado que estos discursos no solo afectan al debate público, sino que también influyen en la manera en que las generaciones más jóvenes interpretan las desigualdades que siguen existiendo.
“Si a las jóvenes les decimos que vivimos en un mundo en igualdad o que hemos llegado demasiado lejos, ¿cómo van a interpretar ellas cada una de las desigualdades y violencias que siguen atravesándoles?”, se ha preguntado.
En este sentido, ha recordado que muchas chicas jóvenes siguen experimentando situaciones de violencia o discriminación que, en ocasiones, ni siquiera identifican como tales. “A veces ni siquiera son conscientes de que las están sufriendo”, ha aclarado.
Uno de los aspectos abordados durante la entrevista ha sido la percepción del feminismo entre los jóvenes, a raíz de algunos estudios recientes que reflejan una valoración negativa de este movimiento entre parte de la juventud masculina. Así Segura ha reconocido que estos datos generan preocupación, aunque también ha pedido analizarlos con cautela y contextualizarlos adecuadamente.
Y es que, a su juicio, algunos de estos resultados reflejan una mala interpretación de lo que representa el feminismo y de cuál es su objetivo principal. “Creo que lo que hay es una mala interpretación de lo que es el feminismo”, ha manifestado, dado que, según algunos estudios, muchos jóvenes que consideran que el feminismo es un instrumento político reconocen, al mismo tiempo, la existencia de la violencia de género. Sin embargo, lo que cuestionan es su carácter estructural.
“Las mismas personas que dicen que el feminismo es un invento político también reconocen que existe la violencia de género y que ha existido siempre”, ha contrapuesto. Por ello, en su opinión, esta contradicción evidencia un déficit de conocimiento sobre las desigualdades de género y sobre las políticas públicas destinadas a combatirlas.
Segura también ha alertado del impacto que pueden tener la desinformación y los mensajes simplificados que circulan en redes sociales y otros canales digitales. “Tenemos un problema importante desde la sociedad y desde las instituciones para combatir estos mensajes”, ha expuesto.
Según ha indicado, muchos de estos contenidos se difunden mediante formatos breves y simplificados que dificultan el contraste de la información y favorecen la propagación de bulos. “Esta desinformación y estos bulos llegan de una manera que finalmente se asume como una realidad absoluta”, ha lamentado.
Ante esta situación, Segura ha defendido la necesidad de reforzar el trabajo educativo y la pedagogía social en materia de igualdad. En su opinión, la educación desempeña un papel fundamental para construir una sociedad que entienda la igualdad como un valor esencial de la democracia. “Debemos educar en igualdad y coeducar para que el día de mañana tengamos adultos y adultas que entiendan la igualdad como necesaria para nuestras vidas”, ha afirmado.
Avances y desafíos pendientes
Pese a las dificultades, Segura ha reconocido que en las últimas décadas se han producido avances importantes en materia de igualdad, en gran parte gracias a la incorporación de las mujeres al mercado laboral y a la aprobación de políticas públicas específicas.
Sin embargo, ha hecho hincapié en que estos avances no deben darse por garantizados. “Hay muchas personas que entienden que no estamos en determinados espacios porque no lo merecemos”, ha explicado, en referencia a algunos discursos que cuestionan la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad.
A su juicio, este tipo de planteamientos ignoran que las mujeres no han tenido históricamente las mismas oportunidades para acceder a esos espacios. “No hemos tenido las posibilidades de llegar porque no ha existido una igualdad real”, ha recordado, al tiempo que ha reconocido que el contexto internacional actual presenta importantes desafíos, especialmente en un escenario marcado por conflictos armados y tensiones geopolíticas.
Por ello, ha animado a seguir trabajando para defender los avances alcanzados y continuar impulsando nuevas medidas que permitan avanzar hacia una igualdad real. “Debemos reivindicar cada uno de los logros alcanzados y no dar ni un solo paso atrás en la consecución de la igualdad”, ha concluido.