El Comisionado destacó que este compromiso tuvo continuidad una vez superada la fase más crítica de la emergencia, acompañando el proceso de reconstrucción y ayudando a dar respuesta a las necesidades jurídicas derivadas de la pérdida y recuperación de bienes y derechos. “La reconstrucción también consiste en recuperar certezas. Junto a la vivienda, las carreteras o las explotaciones agrícolas, era necesario reconstruir también la seguridad jurídica y la confianza de las personas afectadas en su futuro”, señala Héctor Izquierdo.
Para el Comisionado, la experiencia de La Palma demuestra el valor de la colaboración entre las administraciones públicas y las instituciones y profesionales que forman parte del servicio público. “Cinco años después, debemos reconocer a quienes estuvieron desde el primer momento y a quienes han seguido acompañando a La Palma. La respuesta ante una catástrofe se construye entre todos y el compromiso demostrado por el Notariado es un buen ejemplo de ello”, añadió.