- El delegado del Gobierno en Cantabria ha participado en Santander en el acto por el Día Internacional de la Salud Mental organizado por las entidades ASCASAM, Proyecto Hombre, Fundación Acorde y Hermanas Hospitalarias
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha reivindicado el trabajo “imprescindible” de las entidades que trabajan para ayudar a personas con problemas de salud mental y sus familias y que ofrecen “atención, apoyo, prevención, recuperación y oportunidades”.
Así lo ha ensalzado Casares este jueves en el acto organizado en la plaza del Ayuntamiento de Santander por la Asociación Cántabra Pro Salud Mental (ASCASAM), Proyecto Hombre y las fundaciones Acorde y Hermanas Hospitalarias con motivo del Día Internacional por la Salud Mental, que se conmemora este 10 de octubre.
“Vuestro trabajo es imprescindible para ayudar a muchas personas a recuperar su autonomía y desarrollar su proyecto de vida”, ha destacado el representante del Estado en la comunidad, que ha enfatizado que “hablar de salud mental es hablar de personas, de derechos y de oportunidades”.
En su intervención, Casares ha puesto el foco en la juventud y en los problemas de salud mental derivados de la actual sociedad hiperconectada.
“Vivimos en una sociedad hiperconectada, pero eso no significa necesariamente que estemos más acompañados. Una persona joven puede estar rodeada de conexiones digitales y, al mismo tiempo, sentirse sola o aislada. A esto se suman nuevas formas de violencia, como el cyberbullying; la presión de las redes sociales; unos modelos de éxito muchas veces alejados de la realidad y una incertidumbre que puede generar frustración o ansiedad”, ha advertido el delegado.
Por ello, ha apostado por la prevención y que pasa por “escuchar, acompañar y ofrecer oportunidades desde edades tempranas”. “Hay que garantizar que la infancia y la juventud sean espacios libres de violencia y que nadie tenga que afrontar sus dificultades en soledad”, ha añadido.
Así, Casares ha apelado por un “futuro seguro para nuestra juventud” en el que los jóvenes de Cantabria y de España puedan “recuperar proyectos, relaciones y autonomía” en un “entorno saludable, diverso e inclusivo en el que todas las personas puedan crecer con esperanza”.