La subdelegada del Gobierno en Lugo, Isabel Rodríguez, anunció hoy la continuidad de las obras de rehabilitación del firme en la carretera N-540, durante una visita técnica realizada al punto kilométrico 57 de la vía, en el término municipal de Chantada. La actuación, impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, entrará en una nueva fase a partir del mes de mayo, con la renovación completa del tramo entre Chantada y Lugo.
Durante la visita, Rodríguez estuvo acompañada por Iago Fonteboa, ingeniero técnico de Obras Públicas del MITMS en Lugo; Begoña Abeledo, jefa de obra de la empresa contratista Taboada y Ramos; y Óscar Catoira, de la asistencia técnica de control y vigilancia, además del alcalde de Taboada, Roi Rigueira, y distintos representantes públicos de los ayuntamientos de la comarca.
“El Gobierno continúa a apostar por la modernización de la red viaria estatal en la provincia de Lugo. Esta obra es fundamental para garantizar una movilidad segura y eficiente, especialmente en una carretera con tanto tránsito como la N-540”, aseguró la subdelegada, añadiendo que “sabemos de la necesidad de los usuarios de la vía por acometer estas actuaciones, pero insistimos en el compromiso del Gobierno con hechos para dar respuesta y solución la este problema”.
Más de 68 km de actuación y 11 millones de euros de inversión
La obra abarca la rehabilitación integral del firme entre los kilómetros 0,000 y 68,900 de la N-540 a su paso por la provincia de Lugo. Incluye la renovación estructural y superficial del firme, así como actuaciones complementarias destinadas a mantener los niveles de servicio de la infraestructura. El proyecto contempla el fresado del firme existente, recrecido con capas sucesivas y aplicaciones de adherencia.
En las zonas más deterioradas se ejecutará la demolición completa del paquete de firmes y la excavación de un metro de profundidad para reponer las capas desde la base. También se regularizarán los arcenes y se mejorará la señalización horizontal y vertical.
Mejora de la seguridad para conductores, ciclistas y motoristas
La subdelegada destacó que la intervención supone un salto cualitativo en la seguridad vial: “No se trata solo de renovar el asfalto, sino de adaptar la carretera a las necesidades actuales, protegiendo a los colectivos más vulnerables, como ciclistas y motoristas”.
La actuación prevé también la reposición de elementos técnicos clave, como las estaciones de aforo y las juntas de dilatación de los puentes del tramo.
Un firme con más de dos décadas y múltiples reparaciones
El firme de la N-540 fue ejecutado en el año 1996 y, a lo largo de estos años, sufrió diversas reparaciones, muchas de ellas la base de lechadas bituminosas. La intervención actual supone una rehabilitación estructural en profundidad. Esta obra está incluida en el programa de conservación y mantenimiento de la Red de Carreteras del Estado, en el que el Ministerio lleva invertidos más de 120 millones de euros en la provincia de Lugo desde junio de 2018.