Adif avanza en el Plan de Cercanías de Cantabria mediante la adjudicación de una nueva inversión de 5,7 millones de euros en la línea C-2 Santander-Cabezón de la Sal. La actuación prevista incrementará la fiabilidad de la infraestructura en Reocín, entre los barrios de Caranceja y Golbardo, mediante la adecuación y refuerzo de un talud a lo largo de más de 200 m.
El talud será objeto de tareas de consolidación, quedando protegido frente a desprendimientos en una zona en la que la vía discurre encajonada entre la pared rocosa y el río Saja.
La actuación, que se desarrollará entre los puntos kilométricos 491/900 y 492/108 de la línea de ancho métrico que une Santander y Oviedo, desplegará una combinación de sistemas que mejorarán la estabilidad general del talud, como redes de cable de acero galvanizado de alta resistencia y anclajes de hasta 12 m de longitud, con barreras dinámicas de retención y autolimpiables.
Estas operaciones completarán otras similares que se desarrollan actualmente en la misma línea, entre Casar de Periedo y San Pedro de Rudagüera, en el municipio de Cabezón de la Sal. En esta zona, Adif invierte 1,55 millones de euros para estabilizar unos 400 m de trinchera, entre los puntos kilométricos 490/939 y 491/350.
Estas actuaciones contribuyen a la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 9, que tiene entre sus metas desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles y de calidad.