Durante la visita, Héctor Izquierdo destacó que “el Hotel Monterrey representa muy bien lo que queremos que sea la reconstrucción de La Palma: recuperar nuestro patrimonio, pero hacerlo pensando también en el futuro y en las oportunidades que podemos generar para los jóvenes de la Isla”. El Comisionado subrayó además que “detrás de una obra como esta hay también un importante esfuerzo humano en un contexto especialmente complejo, marcado por la condición de isla y por una reconstrucción que ha exigido simultáneamente profesionales y empresas para actuar en carreteras, viviendas particulares, infraestructuras y otros equipamientos públicos”.
La ejecución de los trabajos ha estado condicionada, según explicaron durante la visita, por la dificultad para disponer de determinados perfiles especializados, especialmente en oficios como la carpintería o la albañilería, así como por los tiempos de llegada de materiales a La Palma. “La reconstrucción ha generado una enorme demanda de mano de obra y ha obligado a compartir recursos humanos y materiales entre muchas actuaciones que avanzan al mismo tiempo, de ahí que alcanzar ya el 90% de ejecución de un proyecto de esta complejidad tiene un valor añadido”, señaló Izquierdo.
La intervención supone una inversión que ronda los 7 millones de euros contratados hasta la fecha y cuenta con una financiación coral de las distintas administraciones públicas. En ella participan el Estado, a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), con 4,27 millones de euros ya ejecutados, y el Ministerio de Industria y Turismo, que ha aportado un millón de euros, además de inversiones del Gobierno de Canarias, el Cabildo de La Palma y el Ayuntamiento de El Paso. El proyecto forma parte de una actuación más amplia de recuperación del entorno Monterrey, para devolver al municipio un espacio de gran valor histórico y convertirlo en una infraestructura vinculada a la formación y al turismo.
El futuro establecimiento recupera la memoria del Hotel Monterrey, construido en 1922, que durante buena parte del siglo XX fue un referente de la actividad social y cultural de El Paso y del Valle de Aridane y que permanecía cerrado desde 2006. El nuevo Hotel, combinado con formación, contará con 33 habitaciones dobles -de las cuales tres son suites- y unos 5.000 metros cuadrados de superficie. Para los estudiantes se dispone de dos habitaciones con tres camas por estancia, además de un aula educativa.