Hoy se cumplen 89 años del bombardeo de Gernika, el primer ataque aéreo indiscriminado contra una población civil en el mundo. Con ocasión de este aniversario, el Gobierno de España ha declarado Gernika-Lumo Lugar de Memoria Democrática, distinción con la que el Gobierno de España reconoció a Gernika en 2023. La placa forma parte de una escultura que simboliza a Gernika-Lumo como Lugar de Memoria Democrática.
En el acto han participado el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, el alcalde de Gernika, José María Gorroño, el director de Gogora, Alberto Alonso y la delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia.
Fernado Martínez ha destacado que "la memoria es democracia" y ha defendido la necesidad de recordar el pasado para evitar la repetición de "episodios traumáticos", al tiempo que ha advertido de los riesgos actuales derivados del auge de posiciones que "ponen en cuestión la propia democracia y la libertad"
Por su parte, el alcalde, José María Gorroño, ha afirmado que la designación de la localidad como Lugar de Memoria Democrática constituye "no solo un reconocimiento, sino un deber asumido ante la historia y ante la conciencia colectiva".
El corte de la cinta ha corrido a cargo de Kruzita Etxabe y Mari Carmen Agirre, supervivientes del bombardeo que han representado a las víctimas, algunas de las cuales han participado también en el acto.
El acto, al que han asistido numerosos representantes políticos e institucionales, como el presidente del PNV, Aitor Esteban, el portavoz parlamentario de EH Bildu, Pello Otxandiano, o los embajadores de Bosnia-Herzegovina, Azerhaiyán y Armenia, ha finalizado con la proyección de un vídeo que ha recreado los hechos del 26 de abril de 1937, una ofrenda floral a las dos mujeres supervivientes del bombardeo, un aurresku de honor y la interpretación de 'Agur Jauna' tocado con un violín que sobrevivió al bombardeo de Hiroshima.