El ministro Ángel Víctor Torres ha remarcado que estos reconocimientos no son un ejercicio de nostalgia ni una mirada complaciente al pasado: “Son un compromiso con la verdad, la justicia, la reparación y con la dignidad humana”, subrayando durante su intervención el sentido reparador del acto y el compromiso del Gobierno con las víctimas.
Entre ellas figuran Florentina Tregón, Ramón Segura, Jerónimo Barquero y Manuel Sender, asesinados a principio de la Guerra de España; Miguel Vicente Basanta, asesinado en 1977 por la policía franquista y José Luis Alcazo, estudiante asesinado en 1979 por un grupo ultraderechista.
El ministro ha puesto el acento en la dimensión humana de estas historias, recordando el impacto que la represión tuvo en muchas familias. Torres ha hecho alusión a los aragoneses cuyos restos han sido hallados en las criptas del Valle de Cuelgamuros, donde el régimen franquista los trasladó desde una fosa común de Borja en los años 50 para crear un mausoleo para gloria del dictador. Fue el propio ministro quien comunicó en 2024 a los familiares la identificación de los restos de Esteban Giménez y Juan Chueca. “Al otro lado del teléfono, todos sienten que, a sus familiares asesinados, además de robarles la vida, les robaron también la muerte”, ha señalado.
En el homenaje se han entregado Declaraciones de Reconocimiento y Reparación a 18 personas y se ha destacado que la represión franquista se ejerció contra españoles de toda condición que tuvieron en común la defensa de la democracia y la libertad: desde maestras como María Sánchez Arbós o Palmira Pla, represaliadas por su compromiso con la educación republicana, hasta figuras del movimiento obrero como Floreal Torguet o activistas vecinales como Pilar Lisón. También se ha reconocido la labor de referentes culturales como Katya Acín, José Antonio Labordeta y Joaquín Carbonell.
En nombre de las personas homenajeadas ha hablado la periodista Lola Campos, referente de la democratización de la información durante la transición y primera mujer en dirigir un periódico en Aragón, y ha destacado que, frente al silencio impuesto durante lustros por un bando, “hay que reivindicar nuestro recuerdo, no con afán justiciero, sino con el convencimiento de que la historia no puede ocultarse, ni falsearse, ni retorcerse y mucho menos olvidarse”.
Campos se ha referido a quienes son reconocidos ahora en España, como los reconocidos esta tarde en Zaragoza, “simbolizan un heroísmo y una generosidad que ya no cotiza en el mundo actual, carente de brújula moral y con una tendencia hoy es pensar sólo en uno mismo y luego dar rienda suelta a las pulsiones más viscerales”.
En el acto, celebrado en la Delegación del Gobierno de España en Aragón, ha participado el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán; el director de la Cátedra María Domínguez, Alberto Sabio, y representantes de las asociaciones memorialistas de Aragón, familiares y amigos.
El homenaje ha sido conducido por la periodista Lorena Ezquerra.