El servicio telefónico de información, de asesoramiento jurídico y de atención psicosocial a todas las formas de violencia contra las mujeres, el 016, ha recibido 58.928 consultas entre enero y junio de 2024. Esto supone una media de 323 atenciones diarias.
La Jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia de Género de la Delegación del Gobierno, Laura Segura, ha desvelado que Melilla es la ciudad que ha recibido el mayor incremento, en términos relativos, en el número de llamadas al 016. “Estamos asistiendo a la consolidación del servicio en la ciudad, sobre todo a partir de la pandemia”, ha expresado en una entrevista concedida a cadena COPE.
En Melilla se registraron 9 llamadas en el mes de junio, lo que supone un aumento del 125,0%. Segura ha destacado este aumento ya que la mayor parte de la violencia no se denuncia, solo el 20%. Asimismo, ha puesto en valor el Servicio Telefónico de Atención y Protección para víctimas de violencia contra las mujeres (ATENPRO). Melilla es la que ha registrado el mayor incremento (33,3%) en el número de usuarias activas, en términos relativos.
“Toda la verbalización de la violencia de género sirve sacar de la violencia de donde está, que es en las casas y escondida y silenciada. Y cada llamada, cada teléfono de ayuda o cada teléfono dispositivo de protección policial supone, por lo tanto, un aumento en la protección”, ha subrayado.
De este modo, ha valorado que se ha hecho un “trabajo importante” en la difusión de este servicio que, ha recordado, “ya no es solo un teléfono, es un correo y es un WhatsApp, y está abierto a otras formas de violencia sobre la mujer, incluida la trata y explotación sexual”. “Facilitamos y aglutinamos todas las necesidades que se puedan dar en el mismo teléfono”, ha apuntado.
El 016 es un número de teléfono gratuito y confidencial que no deja rastro en la factura y que atiende las 24 horas del día en 53 idiomas. Es también accesible para personas con discapacidad auditiva y/o del habla y baja visión.
Además de ofrecer información general, cuenta con un servicio de asesoramiento jurídico y atención psicosocial inmediata para todas las personas que necesiten contención emocional y acompañamiento psicosocial inmediato realizada por personal especializado. Este servicio deriva las llamadas de emergencia al 112, está coordinado con los servicios similares de las Comunidades Autónomas y ofrece información a las víctimas y sus entornos sobre qué hacer. También informa sobre recursos y derechos de las víctimas en materia de empleo, servicios sociales, ayudas económicas, recursos de información, de asistencia y de acogida para víctimas de violencias machistas.
Implicación de la sociedad
Los datos estadísticos revelan que las víctimas son las principales usuarias del 016 y han realizado prácticamente el 80% de las consultas hasta junio. El 20% restante lo componen las llamadas efectuadas por personas allegadas o del entorno.
La Jefa de la Unidad ha lamentado que, en muchos casos, “el entorno no denuncie y siga mirando a otro lado”. Por ello, ha insistido en la necesidad de un cambio de paradigma y la implicación de la sociedad a la hora de erradicar la lacra de la violencia contra las mujeres. “Tiene que ser un planteamiento colectivo e individual”, ha dejado claro.
“No sirve de nada que sigamos encauzando las campañas de sensibilización e información solo a las víctimas, tenemos que implicar a toda la sociedad”, ha apuntado. “A veces como sociedad no miramos a otro de lado de forma directa, pero sí lo hacemos de forma indirecta”, ha sugerido, “en ese momento es importante que sepamos informarlas, indicarle los recursos y hacerles ver que la denuncia salva vidas”.
Segura ha hecho hincapié en que “denunciar es clave” porque “permite un distanciamiento del agresor de forma obligada” y les ayuda a “salir del círculo de la violencia”. Y es que, ha desvelado que los últimos datos sostienen que una mujer puede tardar hasta ocho años en denunciar que está sufriendo violencia, por lo que “si no conocemos cómo funciona el círculo de la violencia, no podremos acompañar a la víctima correctamente y podremos cometer errores”.
Pese a la importancia de las denuncias, ha insistido en que el fin último es que las mujeres salgan de la violencia, por lo que “las administraciones y las instituciones tenemos que estar atentas para que, en el momento en que esa mujer quiera salir de la violencia, seamos capaces de acompañarla, con o sin denuncia”.