El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, presentó esta mañana junto a jefa provincial de la Dirección General de Tráfico en Pontevedra, Paula Yubero, y el jefe del subsector de Tráfico de la Guardia Civil en la provincia, Antonio Pitieira, el balance de siniestralidad registrado en las carreteras de la provincia durante los pasados meses de julio y agosto. Un verano en el que la provincia de Pontevedra registró un récord de 2.807.733 vehículos con viajes de larga distancia, según los datos del Centro de Gestión de Tráfico, lo que supone un 11% más que el año pasado.
Se trata del volumen circulatorio más alto desde el año 2019. Abel Losada subrayó que hubo tres personas fallecidas y se registraron un total de 180 accidentes con daños personales. Unas cifras que suponen “una ligera mejora” con respeto a los años anteriores. Con todo, Losada recalcó que “la mortalidad en la provincia de Pontevedra durante este período estival fue una ′mortalidad de dos ruedas′”, ya que las tres personas fallecidas este verano circulaban en motocicleta o ciclomotor.
El subdelegado recalcó que la totalidad de las víctimas mortales eran, por tanto, usuarios vulnerables fallecidos en dos siniestros muy parecidos, ya que en ambos casos hubo invasión del carril contrario. Así, y segundo explicó el subdelegado, el primero siniestro mortal se registró el 1 de agosto en Arcos (Ponteareas), en la carretera N-120, en el que falleció el piloto del ciclomotor, que invadió el carril contrario y chocó con un turismo. El segundo accidente con víctimas mortales se produjo el 19 de agosto en la N-550 a su paso por el ayuntamiento de Redondela, cuando dos jóvenes que viajaban en una moto invadieron también el carril contrario y colisionaron contra un camión. Al respeto de este tipo de usuarios, Abel Losada recordó que precisamente este verano a Subdelegación del Gobierno, en colaboración con la DGT en la provincia, puso en marcha una campaña específica de información dirigida al colectivo de los motoristas en la que el Subsector de la Guardia Civil de Tráfico está insistiendo especialmente, repartiendo folletos informativos cautelarmente nos sus controles en las carreteras y también en las concentraciones moteras. “No obstante, y a pesar de la buena orientación de la campaña, debemos continuar los esfuerzos por proteger la este tipo de usuarios que presentan una alta vulnerabilidad en las vías”, incidió.
El subdelegado del Gobierno incidió en que “las cifras globales del balance de la siniestralidad estival estas son ligeramente mejores a las inscritas en los últimos años”, ya que solo 3 de las 15 víctimas mortales que se registraron en el conjunto de Galicia se produjeron en la provincia de Pontevedra, por lo que el nivel de mortalidad de la provincia de Pontevedra es idéntico al de Ourense y muy inferior al de A Coruña. “Pero cuando hablamos de víctimas mortales, no puede haber ninguna complacencia, así que hay que seguir apelando a la prudencia”. Asimismo, y en un contexto histórico, el número de personas fallecidas en la provincia durante este verano es equivalente al de los años anteriores, excepto el año 2020 cuando se alcanzó el pico negativo de 9 personas fallecidas.
En cambio, atendiendo al número de siniestros mortales se registra una pequeña mejora ya que este verano se produjeron 2 frente los 3 que se venían produciendo en años anteriores. El número global de siniestros con daños personales es de 180, una cifra también por debajo de la media de los últimos 5 años, que es de 194. Del mismo modo, 11 víctimas resultaron heridas gravemente, frente a media del último lustro, que es de 19. Por su parte, el número de heridos leves fue de 270, una cifra muy similar a la de los años anteriores. El subdelegado contextualizó los datos, “que se bien son ligeramente favorables en su valor absoluto, también deben de valorarse atendiendo a las cifras récord de turistas, ya que buena parte llegan y se desplazan por nuestra provincia en vehículo, como demuestra ese récord de viajes de larga distancia”. Autopistas y autovías, las vías más seguras El balance revela que no hubo ninguna persona fallecida en las autopistas y autovías de la provincia, frente a las carreteras convencionales ─de un carril por sentido─, que vuelven a ser las más peligrosas y que, por lo tanto, requieren de una conducción más atenta. Las estadísticas de este verán demuestran que casi el 82% de los accidentes con daños personales se producen en vías convencionales, un 7% en autovías y un 5% en autopistas.
El subdelegado destacó la importancia de este dato, “pues la mayor parte de las personas que vienen a veranear a Galicia o los gallegos y gallegas que salimos fuera lo hacemos muy mayoritariamente a través de vías de alta capacidad como la AP-9 y la La-55 y la La-52”. Las carreteras autonómicas, las más peligrosas Aunque este verano las tres personas fallecidas se produjeron en carreteras nacionales, Abel Losada incidió en que “se volvemos a revisar la siniestralidad de los últimos 5 años vuelve a quedar claro que el 43% de los accidentes con daños personales se producen en vías de titularidad autonómica, un 29% en vías de titularidad estatal, un 18% en vías titularidad de la Diputación y un 8% en vías de los ayuntamientos”. Losada matizó que la mayor siniestralidad de las carreteras autonómicas tiene mucho que ver con el hecho de que la mayor parte de la red convencional es titularidad de la Xunta; “en esto yo renuncio a hacer la demagogia que observo en otros responsables políticos”. El subdelegado resaltó que mientras 66 personas perdieron la vida en las autovías y autopistas españolas durante este verano, en la provincia de Pontevedra el balance es cero.
Atendiendo a las vías convencionales explicó que hubo 175 víctimas mortales en el conjunto de España por tres en nuestra provincia, “por lo tanto podemos decir que estamos en una situación intermedia en el conjunto de España”. Finalmente, Abel Losada afirmó que los datos globales de siniestralidad en el que va de 2024 contrastan con las cifras “relativamente buenas de este verán”. “En efecto, 2024 está siendo un año muy negativo para las carreteras de la provincia, dado que llevamos un total de 19 personas fallecidas, la cifra más alta desde 2019”, explicó. Asimismo puso de relieve que un 68,5% de estas 19 personas que perdieron la vida eran usuarios vulnerables, dado que 8 eran motoristas, 3 conducían ciclomotores y 2 eran peones.