El subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, destacó hoy el compromiso del Gobierno de España con el impulso a nuevas infraestructuras en la provincia de Ourense. Lo hizo durante la supervisión de los trabajos de la nueva carretera de conexión entre la N-120 y la N-536, conocida como Circunvalación de O Barco de Valdeorras, en la que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible invierte más de 60 millones de euros, incluyendo obra, expropiaciones y asistencias técnicas de redacción de proyecto y control y vigilancia.
Acompañado por el alcalde de " Barco de Valdeorras, Aurentino Alonso, el subdelegado del Gobierno puso en valor que esta infraestructura mejorará la calidad de vida de los vecinos y vecinas de Valdeorras. “Esta actuación permitirá liberar los núcleos de población del tráfico pesado, lo que reducirá el ruido, la contaminación y el deterioro del firme, ganando seguridad vial y espacio para las actividades cotidianas", explicó.
Además, Eladio Santos aseguró que esta intervención es también una apuesta firme por la competitividad y la eficiencia de las empresas de la comarca, especialmente del sector de la pizarra. “Esta vía tendrá un trazado adecuado para el tránsito de camiones, mejorando la seguridad de los conductores, por lo que supondrá un auténtico impulso al desarrollo económico de Valdeorras”, remarcó. Ejecución de las obras
El subdelegado detalló que el avance de los trabajos en la nueva carretera es superior al 65 %, estando muy avanzados los viaductos principales de la obra sobre el río Sil y el río Cigüeño y el túnel de O Serro. Asimismo, recordó que el objeto de las obras es dotar de una conexión rápida y segura a las carreteras N-536 y N-120 en las cercanías de O Barco de Valdeorras, que sirva como variante para evitar el frecuente paso de los camiones de pizarra procedentes de las canteras próximas y resto de vehículos, a través del núcleo urbano; mejorar las características geométricas del trazado de la N-536 aumentando los parámetros de seguridad vial de la carretera, y finalmente, que permita mejorar las comunicaciones de toda la comarca de Valdeorras.
Características técnicas
La nueva infraestructura, con una longitud de 5,6 kilómetros, se inicia en Sobradelo en el punto kilométrico 41,5 de la N-536, en la intersección con la O-122, y finalizan en el punto kilométrico 453,4 de la N-120 en O Barco de Valdeorras. La actuación se componen de dos partes diferenciadas:
- Un primer subtramo de carretera de acondicionamiento y mejora de la N-536 desde Sobradelo en una longitud de unos 3,3 kilómetros con una sección transversal compuesta por una calzada de 7 metros, con carriles de 3,50 metros por sentido, y arcenes exteriores de 1,50 metros.
- Un segundo subtramo de carretera en variante de unos 2,3 kilómetros, que abandona la N-536 en el punto anterior, con sección transversal de 12 metros, carriles de 3,50 metros y arcenes exteriores de 2,50 metros. Este segundo tramo cruza el río Sil mediante un viaducto y el monte del Serro en túnel para finalmente conectar con la carretera N-120 a través de otro viaducto sobre lo ríelo Cigüeño.
Se proyectan dos nudos: el primero de ellos, en el punto kilométrico 45 de la N-536, se diseña como intersección en T dotada de carriles centrales de espera y cambio de velocidad. El segundo, al final del tramo, consiste en uno nuevo enlace tipo diamante con glorieta superior, que sirve de conexión entre la nueva variante y la N-120, situándose próximo al existente en esa N-120, en el entorno del punto kilométrico 453,4.
Este nuevo enlace fue diseñado y previsto para alojar el paso de la sección de la futura autovía A-76: Ponferrada-Ourense, y además dará acceso a la O-622 y otras vías del núcleo del Barco de Valdeorras. A lo largo del trazado se proyectan un total de diez estructuras: seis viaductos, tres pasos superiores y un paso inferior, donde destacan el viaducto sobre lo ríelo Sil de 405 metros de longitud y sección en cajón y y el viaducto sobre el río Cigüeño, de 258 metros. A continuación del viaducto sobre el río Sil en sentido noroeste, bajo el monte de O Serro, se proyectó la construcción de un túnel de un único tubo bidireccional, de 490 metros de longitud y pendiente constante del 3%.
Como parte importante del proyecto, cabe destacar que incluye todas las medidas necesarias de integración ambiental y protección del patrimonio cultural, como es la preservación de la antigua Ponte de Candiles y la explotación aurífera romana de A Veiga.