La Delegación del Gobierno, junto con la ilustradora Bea Lema, replicó hoy en A Coruña con ‘Bordados contra la violencia’ la acción combativa que nació en el seno de las plataformas feministas mexicanas para luchar contra los feminicidios y el machismo. Fue a través de una lección colectiva celebrada en la propia Delegación y que estuvo dirigida por la creadora coruñesa, Premio Nacional de Cómic 2024. En ella participaron una veintena de personas, entre las que se encontraba la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas.
En la presentación, el delegado del Gobierno, Pedro Blanco, recordó a las cuatro mujeres asesinadas este año por la violencia machista en Galicia y puso en valor la importancia de abrir espacios de reflexión sobre la violencia que sufren las mujeres en todos los ámbitos, incluidos el artístico o el creativo. En este caso, empleando “el hilo y el tejido como herramientas de expresión colectiva del feminismo y de la igualdad”, rompiendo con la “idea del bordado como tarea doméstica, que muchos aún tienen, que asocia esta actividad a la imagen tradicional de la mujer en la casa y en silencio. Todo lo contrario”. Pedro Blanco agradeció la colaboración de Bea Lema, con quien se reunió con motivo de la concesión del Premio Nacional de Cómic, para traer a Galicia, por primera vez, este tipo de acciones colectivas que ya están presentes en otros lugares del mundo.
En concreto, las acciones de bordado reivindicativas nacieron hace más de diez años en México con colectivos como ´Bordamos feminicidios’ y ‘Fuentes Rojas’, bajo la premisa, ‘una víctima, un paño’. En estos encuentros, el acto de coser y bordar se transforma en un diálogo colectivo, en el que las personas que participan reflexionan en voz alta sobre las violencias, sobre las mujeres agredidas y trasladan el fruto de esta reflexión al tejido y el hilo. Además, estos encuentros se convierten en espacios seguros para que las mujeres puedan reflexionar y expresar sus experiencias personales con el machismo y, también, puedan denunciar situaciones de violencia personal. En ocasiones, algunas de las participantes dieron se cuenta de su situación personal de violencia al conocer y bordar los relatos que hablan de como los hombres trataban las mujeres que después, finalmente, asesinaron. De hecho, muchos de los paños reflejan los nombres de mujeres asesinadas, de forma que las participantes también dan voz y memoria la esas mujeres fallecidas.
Una iniciativa extendida a todo el mundo
La iniciativa de ‘Bordar feminicidios’ surgió en México como reacción a la realidad de que nueve mujeres y niñas eran asesinadas de media al día en este país, según los datos de ONU Mujeres. Al poco, esta idea prendió en otros países del entorno y del resto del mundo, como Perú, Canadá, o Sudáfrica, donde más organizaciones emplean la aguja y el hilo para denunciar la violencia contra las mujeres. En Argentina, el colectivo ‘Tejiendo feminismos’ confeccionó en 2019 la bandera feminista más grande del mundo con aportaciones de mujeres de distintos países. En Uruguay, el ‘Sindicato de la Aguja’, promovió la fabricación este año de miles de banderas para el Día de la Mujer a través de la iniciativa ‘Mi balcón feminista’; en España, la asociación cultural ‘Hilando Vidas’, realiza también este tipo de acciones de arte colaborativo para reivindicar la igualdad y la diversidad. A nivel internacional, organizaciones como Common Threads Project emplean el bordado y la costura como herramienta de recuperación de las víctimas de violencia sexual en conflictos o de situaciones de trata.
La Delegación del Gobierno y la ilustradora Bea Lema replican en Galicia con ‘Bordados contra la Violencia’ la iniciativa de colectivos mexicanos para dar voz a las víctimas de la violencia machista
El delegado del Gobierno puso en valor la importancia de abrir espacios para la reflexión y la lucha contra la lacra de la violencia sobre las mujeres desde la cultura y la creación artística Con acciones como esta se logra dar la vuelta a la “idea del bordado como tarea doméstica, que asocia esta actividad a la imagen tradicional de la mujer en la casa y en silencio. Todo lo contrario”, en palabras de Pedro Blanco Los bordados colectivos de índole reivindicativa nacieron con ‘Bordamos feminicidios’, en México, y ahora se repiten en otros lugares del mundo para dar visibilidad a las mujeres y niñas asesinadas por la violencia de género En esta actividad, primera que se realiza en Galicia de esta índole, participaron una veintena de personas, entre las que también estuvo la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas