La subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, hizo hoy un llamamiento a los peones para que tomen todas las medidas de autoprotección necesarias para evitar atropellos. Hizo esta advertencia durante la presentación en Barro de una nueva campaña de la Dirección General de Tráfico de reparto de chalecos reflectantes por toda la provincia para ayudar a los peones a aumentar su visibilidad. La subdelegada acompañó esta mañana a los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que comenzaron en la parroquia de Portela, lugar de paso de peregrinos al ser atravesado por el Camino de Santiago, lo reparto de chalecos reflectantes de alta visibilidad. En el acto estuvo acompañada por la jefa provincial de Tráfico, Paula Yubero; y el capitán de la Guardia Civil, Antonio Pérez Piteira.
Maica Larriba explicó que con esta campaña se pretende sensibilizar a todos los usuarios, tanto peones como conductores, sobre la importancia de ver y ser vistos, así como de cumplir las normas de circulación, para que no haya ninguna persona herida. La campaña basara en el reparto de chalecos entre los usuarios vulnerables, en concreto, a peones, ciclistas y motoristas, para que sean más visibles nos sus desplazamientos. “En el que va de 2023, cuatro usuarios vulnerables fallecieron ya en las vías interurbanas de la provincia”, informó Larriba. Segundo las estadísticas, los usuarios vulnerables tienen más probabilidades de verse implicados en un accidente de tráfico y, por tanto, tienen más riesgo de resultar heridos o fallecer.
Las cifras de los primeros cuatro meses del año, dejan en la provincia un balance negativo con el fallecimiento de un motorista -debido la una salida de vía en Cercedo-Cotobade-, y 3 peones -un fallecido en la La-55 al bajarse de su vehículo y ser atropellado, y dos personas fallecidas al ser arrolladas por un vehículo que perdió el contro en la terraza de un bar en Vilaboa-. En total, en el 2022, los atropellos a peones representaron el 3,1 % de los accidentes con víctimas en la provincia de Pontevedra y los accidentes con víctimas -fallecidos, heridos leves o graves- tuvieron implicadas las bicicletas en 40 ocasiones, los ciclomotores en 32, y las motos en 135.
“Tenemos una gran preocupación sobre este colectivo, por eso desde hoy y hasta el domingo estaremos en las carreteras centrados en estos usuarios. Los agentes y las agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil entregarán a peones, peregrinos y peregrinas y ciclistas estos elementos reflectantes”, explicó la subdelegada. Todas aquellas personas de este grupo que no lleven chaleco, recibirán uno de la Dirección General de Tráfico. Y también se les entregará material impreso específico con recomendaciones y normas. “El objetivo son las cero víctimas. Y para reducirlas lo hacemos con dos vías de trabajo: concienciar a peones, ciclistas y motoristas sobre su vulnerabilidad y concienciar a los conductores y conductoras”, concluyó.
La importancia de hacerse ver
Hacerse ver es vital, especialmente cuando se circula en vías sin aceras y en condiciones de escasa luminosidad, no solamente de noche sino al amanecer, al atardecer o en cualquier día de mal tiempo, lo que en nuestra provincia equivale la gran parte del invierno. Según los datos de la DGT, de noche o con mal tiempo, la distancia a la que el conductor detecta la presencia de un peón puede ser de solamente de 20 metros si el peón viste ropa oscura y la vía no dispone de iluminación artificial. Esa distancia sube a unos 40 metros se lleva ropa de colores claras, pero poner el chaleco reflectante la incrementa a más 150 metros.
El chaleco, recomendable siempre para circular por carretera
El uso de este elemento de seguridad, en cualquiera caso de coste muy reducido, es obligatorio para los peones que circulen por el arcén o, de ser imprescindible, por la calzada, entre la puesta y la salida del sol o en condiciones de visibilidad reducida, aunque es muy recomendable su uso siempre que se tenga que circular por carretera, la cualquier hora del día.