Durante la reunión, la investigadora de la ULL coordinadora de los trabajos científicos sobre el radón en La Palma, Candelaria Martín, explicó que “de acuerdo con los resultados obtenidos hasta el momento por su equipo -formado por investigadores del Laboratorio FIMERALL y del Departamento de Biología Animal, Edafología y Geología-, los valores de concentración de radón medidos en esta Isla son, en general, bajos, con un valor promedio inferior a 80 Bq/m3”. “Si bien la erupción de 2021 tuvo un impacto en los valores de fondo relativos a las concentraciones de actividad de radón en la zona del Valle de Aridane, observando valores de radón más altos en viviendas situadas más próximas al volcán, el seguimiento de estos valores durante los años siguientes ha mostrado un descenso significativo en los puntos de control”, puntualizó.
En concreto, en mediciones realizadas en 2024-2025, “sólo menos de un 4% de los 131 puntos analizados (5 ubicaciones) presentaron concentraciones de radón en promedio anual superiores a 300 Bq/m3 -el nivel de referencia a partir del cual se recomienda adoptar medidas de remediación como ventilación adecuada, sellado de grietas, impermeabilización, instalación de membranas anti-radón, etc; en estas cinco ubicaciones, o bien se han adoptado ya las medidas oportunas o bien corresponden a locales comerciales que, al estar afectados por altas concentraciones de CO2, permanecen cerrados y en desuso", aclaró la investigadora.
En el encuentro participó la directora técnica de Protección Radiológica del CSN, Isabel Villanueva, la subdirectora de Protección Radiológica Ambiental, Inmaculada Simón y el director de la Oficina del Comisionado para la Reconstrucción de La Palma, José Manuel Monge. Asimismo, por videoconferencia intervinieron la mencionada investigadora de la ULL, Candelaria Martín, el viceconsejero de Emergencias del Gobierno de Canarias, Marcos Lorenzo y la directora insular de Recuperación Económica y Social de La Palma del Cabildo Insular, Matilde Fleitas.
El Consejo de Seguridad Nuclear recordó que el radón es un gas de origen natural, presente de forma habitual en prácticamente todos los suelos y rocas como consecuencia de la desintegración natural del uranio. Su presencia no está asociada exclusivamente a la actividad volcánica, sino que depende principalmente de la geología del terreno, siendo especialmente frecuente en zonas con abundancia de granito o pizarra. El CSN, único organismo competente en España en materia de seguridad nuclear y protección radiológica, ha emitido normativa por la que se establecen directrices para las mediciones de radón en el aire interior de los centros de trabajo con riesgo de exposición al radón, autoriza las unidades y servicios de protección radiológica para prestar asesoramiento técnico en materia de radiación natural, y supervisa y controla la actividades laborales con riesgo de exposición al radón para garantizar el cumplimiento de la normativa en esta materia, así como colabora con el Ministerio de Sanidad en el marco del Comité del Plan Nacional contra el radón.
El Comisionado Especial para la Reconstrucción de La Palma, Héctor Izquierdo, destacó que "cuando hablamos de la salud de las personas, la única referencia válida debe ser la ciencia y nuestra obligación es escuchar a quienes investigan, coordinar a todas las administraciones implicadas y trasladar a la ciudadanía información rigurosa, transparente y basada en evidencias".
En el transcurso de la reunión, el Comisionado informó que los resultados presentados en el comité científico del PEVOLCA aconsejan mantener la vigilancia y el seguimiento de los gases volcánicos, con el fin de continuar ampliando las series de datos y garantizar la máxima seguridad de la población. Asimismo, se destacó que el seguimiento continuado forma parte del procedimiento habitual en cualquier proceso científico de estas características y no implica, en las condiciones actuales, por sí mismo, un motivo de preocupación para la ciudadanía.