La exposición, instalada coincidiendo con las fiestas patronales de San Isidro, reúne un total de 124 instantáneas recopiladas y editadas por la Agrupación Etnográfica Baile Bueno. Las fotografías muestran inmuebles y rincones ya desaparecidos bajo las coladas volcánicas y constituyen un ejercicio de memoria colectiva para preservar la identidad de los barrios afectados.
El Comisionado destacó “la importancia de conservar la memoria de los pueblos y de las familias”, subrayando además “el enorme valor humano de iniciativas vecinales como esta, que ayudan a mantener viva la historia y el arraigo de quienes sufrieron las consecuencias de la erupción”. Por su parte, Marcelino Rodríguez agradeció la visita institucional y puso en valor la colaboración de decenas de familias que han cedido fotografías personales para conformar una exposición “hecha desde el corazón y para las futuras generaciones”.