La Delegación del Gobierno ha reconocido la labor para la prevención y erradicación de la violencia de género en nuestra ciudad, así como a favor de la igualdad, del agente Juan Antonio Martín Doña, destinado en el EMUME de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Melilla y las Escuelas por la Igualdad de Melilla. Ambos han sido reconocidos este año con las ‘Meninas’ 2025.
En el acto institucional, celebrado esta tarde en el Salón de Actos del Hospital Universitario de Melilla, la Delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha destacado que este acto del 25N permite “reconocer la labor de quienes estáis claramente comprometidos con la erradicación de la violencia machista” y expresar “nuestro rechazo ante cualquier forma de violencia ejercida sobre las mujeres, así como nuestro firme compromiso para su eliminación”.
Moh ha puesto en valor el papel de los reconocidos Meninas 2025, trasladando su “felicitación tanto a Juan Antonio Martín Doña, Jota, como a las responsables de igualdad”, así como a SATE-STEs y a Concepción Cortés, por unos reconocimientos que simbolizan “la lucha contra la vulneración de los Derechos Fundamentales de las mujeres y un trabajo por la igualdad y la dignidad”.
La titular de la Delegación del Gobierno ha recordado que la violencia de género sigue siendo “la expresión más terrible de la desigualdad” y un “fracaso colectivo” que exige “levantar la voz, mirar hacia el frente y, sobre todo, actuar”. Insistió en que esta violencia “no es un problema lejano ni ajeno”, y que solo será posible avanzar si se aborda “de manera integral y transversal” con la implicación del conjunto de la sociedad.
Moh ha advertido que la violencia machista “se manifiesta en múltiples formas, psicológica, sexual, económica, laboral, institucional, digital o vicaria” y que muchas de ellas permanecen invisibles. Así, ha recordado las cifras registradas en 2025, con “38 mujeres y 3 menores” asesinados y “20 niñas y niños huérfanos”, datos que evidencian la magnitud del problema.
La Delegada ha apelado también al valor de los testimonios de las supervivientes, citando a mujeres como Ana Bella, que afirmó que “su mayor golpe no fue el puñetazo, sino convencerla de que no valía nada”, o Pamela Palenciano, quien recuerda que la violencia “comienza con la palabra que hiere, con el control que limita y con la duda que anula”.
Dignidad del lenguaje público
Uno de los momentos centrales de su discurso fue su defensa de “la dignidad del lenguaje público”, alertando de que declaraciones recientes de responsables políticos locales, como calificarlas de “matahari al estilo de Santiago Segura”, “un holograma sonriente e ineficaz” o “feminazis” y “basura”, “no aportan nada al debate político y público”, dañan “la calidad democrática y el respeto institucional” y buscan únicamente “degradar la imagen de la mujer”.
Por ello, la máxima representante del Gobierno de España en la ciudad ha pedido responsabilidad en el uso de la palabra, recordando que “las instituciones debemos ser ejemplo de serenidad, rigor y respeto” en un país en el que las mujeres “siguen enfrentándose a la violencia y a la discriminación”.
Ha añadido que justificar la violencia, como ocurrió con las declaraciones del alcalde de Alpedrete, es “inadmisible”, recordando que “asestar 50 puñaladas a una mujer no es una forma de querer” y que “una persona que maltrata, que mata, nunca podrá ser un buen padre ni un buen compañero”.
La Delegada ha realizado un llamamiento a todas las instituciones y ciudadanía para no mirar hacia otro lado, “no seamos cómplices con un silencio ensordecedor. Protejamos a aquellas mujeres que nos necesitan, acompañémoslas sin juzgarlas e intervengamos ante cualquier señal”.
Moh ha agradecido el trabajo de los premiados y de todas las personas que combaten esta violencia “desde diferentes ámbitos”, insistiendo en la necesidad de mantener un compromiso firme y coordinado entre administraciones, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, judicatura, fiscalía y entidades sociales para avanzar hacia “un país más justo, más igualitario y más libre de violencia”.
La Delegada ha concluido con un mensaje de esperanza dirigido a todas las mujeres víctimas y a sus hijos e hijas, recordándoles que “no están solas” y que son muchas las personas dedicadas a protegerlas y acompañarlas. “La esperanza nace de la valentía de todas y cada una de ellas”, afirmó, llamando a repetir “alto y claro” que queremos a las mujeres “vivas, libres y sin miedo”.
Día de memoria y reconocimiento
La Jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia Sobre la Mujer, Laura Segura, ha subrayado que se trata de “un día de memoria, de compromiso, de reconocimiento y de homenaje a las víctimas y a las supervivientes”. Así, ha recordado que este acto permite expresar, una vez más, el rechazo de toda la sociedad a cualquier forma de violencia ejercida contra las mujeres, así como el firme compromiso para su erradicación.
Segura ha expresado que este acto permite reiterar “nuestro rechazo y el de toda la sociedad a cualquier forma de violencia ejercida contra las mujeres, así como nuestro firme compromiso para su erradicación”. Ha recordado que “la violencia de género no cesa” y que la Delegación del Gobierno mantiene “su decidida dedicación a seguir combatiendo la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones”, trasladando también “nuestra solidaridad con las víctimas”.
Ha descrito la violencia de género como “una de las manifestaciones más crueles de subordinación y de desequilibrio en las relaciones de poder entre hombres y mujeres” y “una grave vulneración de derechos fundamentales”. Ha insistido en que lograr la plena igualdad requiere necesariamente “la erradicación de la violencia contra la mujer”.
Segura ha reconocido los avances del país en protección y atención, destacando que “ponemos siempre a las víctimas en el centro para garantizar su seguridad, su protección, sus derechos, su bienestar y sus necesidades”, pero ha advertido de que la violencia continúa afectando a mujeres y menores. Ha enfatizado la gravedad de la violencia vicaria, que ha definido como “una de las expresiones más terribles de la violencia machista”, señalando que causa “secuelas irreparables” y que como sociedad “no podemos permitir ni un día más”.
La Jefa de la Unidad ha pedido seguir visibilizando “todas las violencias que sufren las mujeres por ser mujeres”, mencionando expresamente “las violencias sexuales, la explotación sexual, la trata de mujeres y niñas, el matrimonio forzado, la mutilación genital femenina, la prostitución, la violencia online”. Ha insistido en que para avanzar es indispensable “la implicación, coordinación y actuación de todas las instituciones, administraciones, entidades y organismos”.
Segura ha recordado el testimonio de Ana Orantes, destacando cómo convirtió “su violencia de su propia cárcel ‘su hogar’” en una cuestión pública y cómo con su valentía “nos trajo hasta aquí”. Ha explicado que su caso marcó “el inicio de una concienciación social” que permitió entender esta violencia como “una prioridad social y política”.
En cuanto al contexto actual, ha afirmado que “España es un referente internacional en la lucha para erradicar la violencia de género”, destacando la renovación del Pacto de Estado, que “amplía las medidas e incorpora nuevas formas de violencia”, como la económica, la digital, la vicaria o la trata con fines de explotación sexual. Pero ha subrayado que “ningún avance institucional será suficiente sin el compromiso de toda la sociedad” y que esta lucha “interpela especialmente a los hombres”.
Segura ha advertido de que la violencia machista “se transforma y se adapta” y que combatirla requiere constancia. Ha sido firme al señalar que “la violencia contra las mujeres es innegable, indiscutible e incontestable” y que “el negacionismo es la tolerancia cómplice frente a esta terrible realidad”. Ha afirmado que “la vergüenza tiene que caer sobre los que agreden y también sobre quienes miran a otro lado y no sobre las víctimas”.
En su intervención ha recordado las cifras, “1.333 mujeres asesinadas”, “38 mujeres en lo que va de año 2025”, “65 menores asesinados” y “489 huérfanos y huérfanas”. Ha insistido en que “las cifras duelen, pero no podemos acostumbrarnos a ellas” porque “no son números, son vidas, vidas truncadas”, y ha advertido del subregistro en violencias sexuales, donde “solo un 8% se denuncia”.
Segura ha cerrado su intervención con un llamamiento claro, instando a un “avance”. Así, ha pedido “seguir impulsando avances”, “fomentar la educación en igualdad desde las etapas más tempranas”, “mejorar los recursos de asistencia y protección a las víctimas” y caminar unidos “en la construcción de una sociedad más justa y libre de violencia de género”. Ha concluido afirmando que “cada gesto cuenta” y que solo así podrá desaparecer “esta violencia estructural” de nuestra sociedad.
Reconocimientos Meninas 2025
La Delegada y la Jefa de la Unidad han sido las encargadas de hacer entrega las dos Meninas y de las menciones honoríficas, que han sido otorgadas al sindicato SATE-STES y la ex Directora de Enfermería de Atención Especializada, Concha Cortés.
En concreto el reconocimiento Menina a Juan José Martín Doña ha querido destacar su trabajo diario “con dedicación, espíritu de sacrificio y disponibilidad permanente para el servicio, realizando sus tareas con diligencia, conjugando valores como el respeto, la empatía, honestidad, voluntad y responsabilidad, desde todas las vertientes posibles de la lucha contra la violencia de género”.
Este agente destinado en la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Melilla, es Experto Universitario en la lucha contra la Violencia sobre la Mujer y desde hace una década ejerce su labor desde el Equipo Mujer-Menor de la Guardia Civil.
Martín Doña es considerado “un referente” tanto para las víctimas, los agentes sociales, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad e incluso la Judicatura, con las que durante tantos años se lleva relacionando, además ha recordado su participación en la confección de un plan de formación de VioGén dentro de la Comandancia de Melilla.
En cuanto al reconocimiento a las Escuelas por la Igualdad de Melilla, se trata de una comunidad de profesionales de la educación “que viene implicándose en la prevención y erradicación de la violencia de género en todas sus manifestaciones desde los centros de nuestra ciudad”.
Las Escuelas por la Igualdad están compuestas por el profesorado responsable de la Igualdad de cada centro educativo de nuestra ciudad, englobando así a toda la comunidad educativa en todas las etapas y niveles de docencia. Suponen, de este modo, una red contra la violencia de género que se extiende al resto de profesorado y que trasciende a la sociedad.
Menciones honoríficas 2025
En esta edición, como viene siendo la norma en años precedentes, también ha reconocido labor de entidades a través de una mención específica. Al sindicato SATE-STES se le ha reconocido por sus acciones demostradas durante años y cuyo objetivo no ha sido otro que fomentar la igualdad de género, erradicar la violencia contra las mujeres y llevar a cabo buenas prácticas, sensibilización y concienciación social.
Este sindicato ha redundado en la formación del profesorado, en igualdad y en coeducación, y en la detección de la violencia de género, incluyendo enfoques de género en sus acciones formativas y divulgativas en la enseñanza. Destacan las campañas de concienciación y la edición, cada año, de un Calendario de coeducación, entre otras muchas actividades.
Por último, la segunda mención ha recaído en la ex Directora de Enfermería de Atención Especializada, Concha Cortés. Cortés, ya jubilada, ha participado en numerosos cursos y jornadas sobre la materia de violencia contra la mujer, demostrando una sensibilidad y especialización en la materia, así como una gran dedicación.
La Delegación ha querido destacar su la correcta organización y sensibilización de un cuerpo como es el de enfermería, que permite abordar la violencia contra la mujer desde sus primeros síntomas. Así, Cortés describe una trayectoria que en la que facilitó y colaboró con la sociedad civil y otras instituciones para la erradicación de la violencia de género desde el ámbito de la salud, sensibilizando al personal de INGESA y del Hospital Comarcal de Melilla.