Según la información trasladada por la propia Guardia Civil, no ha existido ninguna situación de abandono, ni mucho menos puede sostenerse seriamente que Arganda del Rey haya estado 23 días sin servicio. Puede haber habido momentos puntuales de coincidencia con otras actuaciones o necesidad de apoyo por parte de Policía Local, algo normal en cualquier sistema de seguridad coordinado. Pero convertir eso en un relato de desamparo es, sencillamente, una falsedad.
Lo verdaderamente grave es que se utilice de forma partidista al Instituto Armado para fabricar una polémica política contra el Gobierno de España. Acusar a la Guardia Civil de dejación de funciones es una irresponsabilidad mayúscula. No solo porque es falso, sino porque supone poner bajo sospecha a profesionales que trabajan cada día con eficacia, compromiso y lealtad al servicio público y a Arganda del Rey.
Fruto de la impecable y rigurosa labor de la Guardia Civil, Arganda del Rey lleva tres años consecutivos reduciendo su tasa de criminalidad, con una reducción muy significativa en el último año.
Si hubiera algún problema real de seguridad que de verdad preocupara al alcalde de Arganda del Rey, en lugar de filtrar una noticia falsa para darle al secretario general de su partido un argumento con el que intentar atacar al Gobierno durante su visita al municipio, habría hecho lo que corresponde a cualquier responsable público serio: convocar una Junta Local de Seguridad.
Resulta además especialmente llamativo que quien hoy trata de erosionar a la Guardia Civil no mostrara ese mismo afán de denuncia cuando hace escasas semanas la actuación del Instituto Armado permitió intervenir contra la criminalidad en el municipio.
A comienzos de este mismo año, la GC llevó a cabo una importante operación contra un grupo criminal juvenil que actuaba en la localidad, integrado por miembros de Trinitarios, Blood y Forty-Two, con 17 personas detenidas e investigadas por delitos graves, entre ellos amenazas, lesiones, robos con violencia, extorsión y pertenencia a organización criminal. En aquel momento, no constó crítica alguna a la actuación ni a la situación de la Guardia Civil; más bien al contrario, sus resultados fueron públicamente notorios y difundidos de forma más que discutible por el Ayuntamiento, con el alcalde en la primera línea de foto.
La Guardia Civil lleva décadas desarrollando una labor constante en Arganda del Rey con rigor y un nivel de exigencia máxima, como corresponde en un municipio de sus características. Su compromiso se ha visto reflejado en el aumento sostenido del catálogo hasta los 100 efectivos actuales, con un nivel de ocupación siempre por encima del 84%.
Asimismo, el Ministerio del Interior impulsó ya en 2022 el proyecto del nuevo cuartel de la Guardia Civil en Arganda del Rey, con su inauguración prevista en los próximos meses, una inversión relevante para reforzar las infraestructuras de seguridad del municipio.
La Delegación del Gobierno no va a aceptar que se manche el nombre de la Guardia Civil para alimentar una estrategia partidista. La Guardia Civil merece respeto, no manipulación; reconocimiento, no ataques interesados; y respaldo institucional, no ingratitud. Mucho más en un municipio en el que el Gobierno de España ha venido comprometiendo recursos, presencia e inversiones en materia de seguridad.
Acusar a la Guardia Civil de dejación de funciones sin base alguna es una irresponsabilidad mayúscula. Quien debería pedir disculpas es quien pretende usar políticamente al Instituto Armado después de haberse beneficiado de su trabajo, de sus operaciones y del esfuerzo sostenido del Gobierno de España en su municipio.