El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, presidió hoy en la Delegación el acto de condena del crimen machista, de violencia vicaria, acontecido en Bilbao, donde un padre asesinó a su hija menor de edad y dejó herida a su pareja, antes de suicidarse.
El caso viene de ser declarado como violencia machista por el Ministerio de Igualdad. Pedro Blanco estuvo acompañado por la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas.
"Vamos a trabajar sin descanso para que no se vuelva a repetir la expresión más cruel de la violencia machista", subrayó el delegado, condenando este asesinato.
Pedro Blanco transmitió su solidaridad con la familia y acercados de la víctima y reiteró el compromiso del Gobierno por seguir trabajando mano a mano con el resto de administraciones y con la sociedad en la eliminación de todas las violencias contra las mujeres, además de en la promoción de la igualdad. Luego de la lectura, se guardó un minuto de silencio.