El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha destacado el legado que el ya general de brigada de la Guardia Civil, Antonio Orantos, deja en la Comandancia de Cantabria tras tres años y medio como jefe de la misma.
Casares así lo ha ensalzado tras asistir este viernes en el Parlamento de Cantabria, junto a la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, al acto de imposición del fajín de general de brigada a Orantos que ahora asumirá el mando de la Guardia Civil de Aragón.
El delegado del Gobierno ha reiterado su enhorabuena a Orantos por su ascenso y le ha agradecido los servicios prestados en la comunidad autónoma, donde impulsó la creación del equipo ROCA encargado de prevenir y resolver robos en las zonas rurales, la puesta en marcha del Plan de Ocio Responsable o la implantación del Servicio Atención Turista Extranjero (SATE) en Noja.
También ha puesto en valor su trabajo para instalar en Cantabria el primer punto de acceso virtual a la Guardia Civil, a través de un tótem ubicado en el exterior del Ayuntamiento de Cartes; el impulso de la Oficina de Atención al Ciudadano en Reinosa; o la organización del acto del 12 de octubre por primer vez fuera del acuartelamiento del cuerpo en Campogiro, que se celebró en 2022 en Santillana del Mar.
“Quiero trasladarle mi enhorabuena más sincera, desearle muchos éxitos en esta nueva etapa y agradecerle todo el trabajo y la dedicación mostrada durante estos años al servicio de Cantabria y de España”, ha señalado Casares.
El delegado ha considerado que el ascenso de Orantos es un “reconocimiento merecido a una trayectoria marcada por el compromiso, la entrega y el servicio público”, valores de los que ha dado muestra en Cantabria donde ha trabajado de forma “conjunta y cercana” con la Delegación del Gobierno para “reforzar” la seguridad ciudadana de la región.