Zaragoza.- El Gobierno de España se ha reunido esta mañana en la sede de su Delegación en Zaragoza con las 18 entidades que colaboran en Aragón con la el proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes. El encuentro ha servido para evaluar el primer mes de proceso, detectar incidencias y recoger propuestas para agilizar y mejorar la tramitación. Las organizaciones participantes han coincidido en destacar el buen ritmo de la iniciativa y han señalado que la difusión de bulos y la falta de colaboración inicial de algunos ayuntamientos han sido las principales dificultades detectadas durante estas primeras semanas.
El delegado del Gobierno de España en Aragón, Fernando Beltrán, ha agradecido el “formidable trabajo” de las entidades inscritas en el registro informando, resolviendo dudas y ayudando con la tramitación a quienes se acercan a ellas. En Aragón, se espera que pueda beneficiarse hasta a 17.000 personas -500.000 en España-. “Son personas que ya están trabajando y viviendo con nosotros y lo que quieren es tener una vida digna. Queremos darles derechos y, desde luego, ellos son conscientes de que deben ser cumplidores de sus obligaciones”, ha explicado el delegado.
Las entidades han defendido que esta regularización -que se desarrolla con normalidad- es “justa, necesaria y beneficiosa”, especialmente en un contexto marcado por la falta de mano de obra y el descenso de la natalidad. Además, han confirmado que están comenzando a recibir las primeras resoluciones provisionales.
Durante la reunión, las organizaciones han alertado de que los bulos y la desinformación son unos de los principales escollos de este proceso, dificultan la labor de las entidades y provocan preocupación en las personas migrantes. “La principal demanda que estamos recibiendo es acompañamiento e información porque muchas personas se han visto afectadas por los bulos. Este proceso va a devolver la dignidad a todas estas personas que ya están trabajando aquí y que, por distintos bulos, creen que esto puede traerles más consecuencias negativas que positivas, cuando ocurre lo contrario”, ha indicado Scarleth Castillo, de la Asociación Nicaragua Libre y el sindicato Osta.
Por su parte, Fernando Beltrán ha recordado algunos de los principales bulos difundidos sobre esta regularización, como que las personas beneficiarias obtendrían automáticamente la nacionalidad española, tendrían libre circulación por toda Europa, se generaría un efecto llamada o colapsarían los servicios públicos. “Ninguna de esas afirmaciones es cierta. Hablamos de permisos de residencia y trabajo válidos únicamente en España y dirigidos a personas que ya acreditan una estancia previa en el país”, ha subrayado.
El delegado también ha defendido el impacto positivo de anteriores procesos de regularización. Según ha explicado, en la última regularización realizada en España cada persona regularizada aportó una media de 4.400 euros anuales a las arcas públicas. “Esto fortalece la Seguridad Social y el sistema de pensiones y, además, estamos hablando de personas que, en términos generales, no generan un incremento significativo del gasto sanitario o social”, ha afirmado.
En cuanto a los perfiles de solicitantes, son muy variados. Carlos Vela, de ACCEM, ha explicado que, en su caso, la prioridad ha sido para los solicitantes de asilo que ya estaban en sus programas. “En estos casos, no necesitan el certificado de vulnerabilidad por haber sido solicitantes de protección internacional. También están acercándose exusuarios”, ha detallado.
La Delegación del Gobierno de España ha recogido las dudas técnicas de las entidades para trasladarles una respuesta. A la reunión celebrada en el salón de actos de la Delegación del Gobierno de España en Aragón han asistido CEPAIM, ACCEM, APIP-ACAM, Cruz Roja Aragón, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, Fundación Cruz Blanca, YMCA, Fundación Ezequiel Moreno, Fundación Federico Ozanam, Asociación Juvenil Colectivo Saharaui LEFRIG, Asociación Nicaragua Libre-Osta, SOS Refugiados Europa, Fundación El Tranvía, Asociación Vecinal Lanuza Casco Viejo, Cáritas Diocesana de Zaragoza, FABZ, ARAPAZ, Asociación Cultural Alto Jalón.