Albalate del Arzobispo.- La Delegación del Gobierno en Aragón ha conmemorado hoy en el castillo de Albalate del Arzobispo el “Día del recuerdo y homenaje a los hombres y mujeres que sufrieron el exilio como consecuencia de la Guerra y la Dictadura”, tal como establece la Ley 20/2022 de Memoria Democrática. El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, ha recordado que esta fecha enlaza nuestra historia con la de Europa, con el final de la barbarie nazi y fascista. “Pero para España, y especialmente para Aragón, es también una jornada de memoria íntima, de nombres y de vidas que un día se vieron obligadas a marcharse. Este acto forma parte del compromiso del Gobierno de España de mantener vivo, año tras año, un homenaje y un recuerdo para sanar la herida que dejó el exilio”, ha aseverado Beltrán.
“Las comarcas del Bajo Aragón y del Bajo Martín fueron, además, dos de las zonas de la provincia con mayor número de exiliados. Detrás de cada cifra había familias separadas, proyectos de vida interrumpidos y generaciones enteras marcadas por la ausencia. Fue también la historia del talento desterrado: la de quienes tuvieron que abandonar su tierra por defender la libertad, por pensar diferente o, sencillamente, por sobrevivir”, ha añadido.
La Ley de Memoria Democrática fija el día 8 de mayo para el recuerdo del exilio al ser esta la fecha en la que en 1945 se produjo la victoria europea sobre el fascismo y el nazismo, un hecho histórico al que contribuyeron de manera decisiva los hombres y mujeres del exilio español.
Antonia Millán Hernández, de 88 años, fue una de los miles de aragoneses que dejaron su tierra. Lo hizo en brazos de sus padres cuando tenía solo seis meses y cruzó la frontera por.
La Junquera en marzo de 1938. Hoy ha sido una de las protagonistas del homenaje en su pueblo, Albalate del Arzobispo, al que ha acudido con su carné de refugiada. Antonia ha explicado que su familia caminó hasta Francia y durmió los primeros días en la arena de la playa de Argelès-sur-Mer, para pasar después por el campo de concentración allí ubicado. Después, pudo emprender una nueva vida en la zona de Saint Tropez. Más de 70 años después, regresó a su pueblo para quedarse. “Mis padres tuvieron que irse de España porque eran republicanos. Yo nací en Albalate del Arzobispo y quiero morir en el pueblo en el que nací”, ha relatado.
Para el delegado del Gobierno de España en Aragón, Antonia pone rostro a una historia que “no es solo pasado”. “Hablamos también del presente y del futuro. Porque en un momento en el que resurgen discursos de negación y de odio en Europa y en el mundo, es necesario volver la mirada hacia quienes resistieron la barbarie con dignidad”, ha añadido Beltrán. En este sentido, ha recalcado que, frente a quienes pretenden imponer la desmemoria, “el Gobierno de España pondrá todos los medios del Estado de Derecho para proteger la memoria democrática y la dignidad de las víctimas del franquismo. No se trata de reabrir heridas, sino de cerrarlas desde la verdad, la justicia y la reparación”.
El acto ha contado con una contextualización histórica de Alberto Sabio, director de la cátedra María Domínguez de Memoria Democrática, quien ha hecho, además, una semblanza de algunos de los exiliados de la zona. “Este acto es un recordatorio sobre todo para la gente joven porque, a través de la memoria democrática, ayudamos a hacer entender que la democracia siempre puede ser más transparente participativa y social, pero también que la democracia se puede deteriorar”, ha argumentado el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. Sabio ha destacado la importancia de incorporar a la historia de Aragón y de España la experiencia de los exiliados que siguen con vida y la percepción que tienen del exilio sus familiares.
La alcaldesa de Albalate del Arzobispo, Celia Trullén, ha destacado también la importancia de que los jóvenes conozcan la historia y de que los municipios se sumen también a los actos que reconocen la vida de quienes tuvieron que huir, que refuerzan la memoria histórica y fortalecen la democracia.
Asimismo, en este homenaje ha tomado la palabra Francisco Sánchez, en representación de la Asociación Pozos de Caudé. El acto ha terminado con una ofrenda floral en la que han participado los subdelegados en Huesca, Carlos Campo; en Zaragoza, Noelia Herrero, y en Teruel, Enrique Gómez.