Zaragoza.- .- La subdelegada del Gobierno de España en Zaragoza, Noelia Herrero, ha recibido al presidente de la Unión de Consumidores de Aragón (UCARAGÓN), José Ángel Oliván, que le he trasladado su preocupación por lo que considera un «caos circulatorio» en la ciudad de Zaragoza. «Calculamos que cada día se ven afectados 215.000 viajeros como consecuencia de la acumulación de obras y entendemos que es algo que debemos poner en conocimiento de todas las administraciones», ha explicado Oliván, que tiene intención de reunirse también con la Dirección General de Transportes del Gobierno de Aragón.
Desde UCARAGÓN consideran que la movilidad de la capital presenta un «grave deterioro» y «niveles elevados de congestión» debido a una serie de actuaciones simultáneas que se están llevando a cabo en los principales ejes de acceso al centro y en nodos estratégicos «sin una planificación integral». Según Oliván, esta situación está causando retrasos generalizados, perdidas de productividad y un impacto directo sobre la calidad de vida de los usuarios.
«Esto no afecta solo al vehículo privado, sino que también está teniendo un impacto directo y severo en el transporte público». La entiendan apunta en su informe que 14 líneas urbanas se ven afectadas por desvíos o congestión estructural, algo que se está traduciendo en saturación, incremento de los tiempos de recorrido y perdida de regularidad. Además, Oliván destaca que las afectaciones van más allá de la capital ya que de esos 215.000 viajeros, unos 49.000 son del transporte metropolitano e interurbano: «Aquí los mayores retrasos se dan por las dificultades en la entrada y salida de la ciudad. La línea más afectada es la de Zaragoza-Huesca, con un retraso medio de 30 minutos. En este caso, tampoco se da información correcta sobre esta cuestión y estas personas no saben de antemano cuánto va a tardar o cuándo va a pasar el autobús».
UCARAGÓN también le ha trasladado a la subdelegada del Gobierno su propuesta de adoptar un plan de choque para garantizar la movilidad y que contempla dar una mayor prioridad al transporte público (autobuses, taxis, VTC), el refuerzo de algunas líneas, restricciones del tráfico privado en zonas críticas durante horas punta y una mayor y mejor información al ciudadano sobre los desvíos, cortes y retrasos.
Noelia Herrero ha agradecido al presidente de la entidad que le haya trasladado toda esta información fruto de la escucha a usuarios y consumidores: «Confío en que sus reclamaciones sean escuchadas y se traduzcan en una planificación y una comunicación más eficaces. Está claro que la concentración de obras en un mismo periodo de tiempo va a implicar estructuraciones en la movilidad de la ciudad, pero el ciudadano siempre tiene que estar en el centro de esos cambios, sobre todos, aquellos que en su día a día dependen del transporte público».