Durante el encuentro, la gerente de Salud Mental La Palma, María de la Paz Magdalena, destacó que “si bien hemos conseguido superar el volcán de lava, ahora tenemos que afrontar el volcán de las emociones”, en referencia a las consecuencias psicológicas, sociales y comunitarias que todavía arrastran muchas personas afectadas por la catástrofe. El Comisionado reafirmó su compromiso de continuar colaborando con las entidades sociales de la Isla, convencido de que “la recuperación plena de La Palma pasa no solo por reconstruir infraestructuras y viviendas, sino también por atender las heridas invisibles que dejó la erupción y fortalecer el bienestar emocional de la población”.
Izquierdo aprovechó para poner en valor la respuesta desplegada desde el Estado en materia de salud mental desde los primeros momentos de la erupción. Entre ellas, recordó la atención psicológica inmediata prestada a las personas evacuadas y afectadas, la intervención especializada de la Unidad de Psicólogos de Emergencias de la Unidad Militar de Emergencias (UME), así como la puesta en marcha de nuevos recursos asistenciales financiados por el Ministerio de Sanidad como la unidad de Unidad de Noche de Rehabilitación Psicosocial de San Andrés y Sauces.