Al inspeccionar minuciosamente un autocar procedente de Madrid y que tenía como destino París, los perros de la Unidad Especial de Guías Caninos, desplazada desde Bilbao para apoyar en el dispositivo, detectaron entre el equipaje del maletero del autobús dos maletas que posiblemente contenían droga. Fue entonces cuando al abrirlas sus guías comprobaron que, efectivamente, en ellas había 38 bolsas plastificadas con lo que a simple vista parecía marihuana.
Tras dar la voz de alarma y efectuar las pesquisas oportunas, pudieron averiguar que el propietario de las maletas era uno de los pasajeros del autocar, por lo que, a pesar que negaba toda relación con ellas, fue detenido y puesto, junto con la droga, a disposición judicial.