- La subdelegada del Gobierno visitó junto al alcalde, Manolo Martínez, una infraestructura singular de la ingeniería del siglo XVIII para “poner en valor una decisión que garantiza su máxima protección y conservación para las futuras generaciones”
- La declaración como BIC reconoce el valor histórico, arquitectónico y paisajístico del puente, única obra neoclásica de estas características en la provincia de Lugo, proyectada por el ingeniero francés Lemaur en el siglo XVIII por orden de Carlos III, “una infraestructura fundamental de la antigua carretera N-VI que comunicaba A Coruña con Madrid”
- El Ministerio de Cultura culminó un procedimiento iniciado en noviembre de 2025 que sitúa el Puente de Cruzul bajo el máximo nivel de protección previsto en la legislación estatal de patrimonio histórico
La subdelegada del Gobierno en Lugo, Olimpia López, visitó el Puente de Cruzul, en Becerreá, acompañada del alcalde, Manuel Martínez, para poner en valor la reciente declaración de este enclave como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de monumento, una decisión del Gobierno de España que garantiza la máxima protección patrimonial de esta infraestructura histórica.
Durante la visita, la subdelegada destacó que esta declaración supone “un paso decisivo para preservar uno de los elementos patrimoniales más singulares de la provincia de Lugo”, al tiempo que reafirmó el compromiso del Gobierno con la conservación, puesta en valor y transmisión del patrimonio histórico como parte de la identidad colectiva y como motor de desarrollo cultural y territorial.
Olimpia López destacó que el Puente de Cruzul representa una de las obras más destacadas de la ingeniería civil del siglo XVIII en Galicia. Proyectado por el ingeniero francés Carlos Lemaur por encarga de Carlos III, constituyó una infraestructura fundamental del Camiño Real que comunicaba Madrid con Lugo, A Coruña y Ferrol, “desempeñando un papel esencial en las comunicaciones entre Galicia y la Meseta”.
La subdelegada recordó también que se trata del único puente neoclásica de la provincia de Lugo, conservado prácticamente en su configuración original tras dejar de formar parte de la antigua N-VI a finales de la década de 1980. Además de su valor arquitectónico, destacó su relevancia histórica por estar vinculada la diversos episodios de la Guerra de la Independencia, entre ellos el paso de las tropas napoleónicas y la resistencia organizada por la vecindad de la comarca, hechos que continúan vivos a través de la recreación histórica que se celebra cada año en Cruzul.
Olimpia López subrayó que la protección del patrimonio “no consiste únicamente en conservar monumentos, sino también en preservar la memoria, la historia y los elementos que contribuyen a la identidad de los territorios, garantizando que puedan ser conocidos y disfrutados por las generaciones futuras”.
Además, la subdelegada visitó junto al alcalde el nuevo edificio del Ayuntamiento de Becerreá y el mural que está realizando Diego Las del Puente Cruzul.
Proceso de declaración como Bien de Interés Cultural
El Ministerio de Cultura inició en noviembre de 2025 el expediente para declarar el Puente de Cruzul como Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento, un procedimiento que incluyó la solicitud de los informes preceptivos a los órganos consultivos, un período de información pública y audiencia a las administraciones y personas afectadas, así como la inscripción preventiva del bien en el Registro General de Bienes de Interés Cultural. La declaración definitiva fue aprobada posteriormente por el Consejo de Ministros, convirtiéndose en la máxima figura de protección prevista por la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español.
Situado en el kilómetro 465 de la antigua N-VI, el Puente de Cruzul salva el río Narón o Cruzul mediante tres arcos de medio punto, con una longitud de 93 metros y una altura de 29,2 metros. La resolución de declaración reconoce sus excepcionales valores históricos, arquitectónicos, técnicos y paisajísticos, establece la delimitación del bien y de su entorno de protección y fija los criterios que regirán futuras intervenciones, orientadas a su conservación, consolidación y rehabilitación respetando la autenticidad del monumento.