El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, apeló a la importancia que tiene “hoy más que nunca, conocer la verdad y mantener viva la memoria para luchar contra la violencia política y los totalitarismos”. Lo hizo durante el acto institucional organizado esta mañana por la Delegación del Gobierno en memoria de Francisco Pérez Carballo, último gobernador civil republicano de A Coruña, y de su esposa, Juana Capdevielle. Participó también la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, la subdelegada en la provincia, María Rivas, y el diputado provincial, Bernardo Fernández. Asimismo, estuvo presente el sobrino del gobernador civil, Francisco Pérez-Carballo Veiga, y el rector de la Universidade da Coruña (UDC), Ricardo Cao.
En su intervención, el delegado del Gobierno destacó que este homenaje “es un acto de justicia, reconocimiento y reparación”, que responde al mandato de la Ley de Memoria Democrática y persigue fomentar el conocimiento de las etapas democráticas de la historia de España, mantener viva la memoria de la guerra y de la dictadura y garantizar la no repetición de cualquiera forma de violencia política. “No hay venganza ni revanchismo, sino verdad, justicia y memoria”, señaló, al tiempo que reclamó que “conocer lo que aconteció es un derecho de las víctimas y de sus familias y también un deber colectivo como sociedad democrática”.
Así, cuando se cumplen 89 años del asesinato del gobernador y de su mujer a manos de los golpistas, se colocó una placa conmemorativa en la Subdelegación del Gobierno en A Coruña, en recuerdo de ambos.
El acto está enmarcado dentro de las actividades programadas por la Delegación del Gobierno en conmemoración de los 50 años de España en Libertad, un programa que reafirma el compromiso del Gobierno de España con la Ley de Memoria Democrática y que procura reconocer a las víctimas de la represión franquista y garantizar que la violencia política y el totalitarismo no tengan cabida en nuestro presente ni en nuestro futuro.
Por eso, el delegado apeló “a ejercer nuestros derechos y cumplir la Ley de Memoria Democrática, porque los mayores no podemos olvidar y los jóvenes deben saber para poder valorar los logros alcanzados, porque las conquistas sociales y los derechos solo llegan en tiempos de democracia”.
Francisco Pérez Carballo fue abogado, profesor universitario y militante republicano, nominado gobernador civil de A Coruña por el Gobierno de Azaña en abril de 1936 cuando tenía solo 25 años. Al producirse el golpe de estado, resistió en la sede del Gobierno Civil (actual sede de la biblioteca de la Diputación), hasta verse obligado a entregarse. Fue detenido, encarcelado en la cárcel de la Torre y fusilado poco después. En la prisión le escribió una conmovedora carta de despedida a su mujer, Juana Capdevielle, que hoy citó el delegado del Gobierno: “Juana! Fuiste el más hermoso de mi vida. Donde esté y mientras pueda pensar, pensaré en ti. Será como si habíamos estado juntos. Beso tu sortija una vez cada día. Te quiero. Paco”.
Ella, intelectual y bibliotecaria, fue también detenida y apareció muerta a tiros un mes después en las cercanías del municipio lucense de Rábade. Las figuras de Pérez Carballo y de Capdevielle fueron ya reconocidas a lo largo de los años por la ciudad de A Coruña de diversas maneras. Este homenaje supone un paso más en la conservación y reparación de su memoria y en la lucha contra el olvido.