El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, destacó en As Somozas el impulso que los fondos de Transición Justa están dando a la transformación industrial de Ferrolterra. Lo hizo durante la visita a las obras de la futura planta de tratamiento de residuos que la firma Valogreene, sociedad conjunta de la gallega Recinor y la alicantina Greene, levanta en las Somozas y que recibe 3 millones de euros del Gobierno para su construcción y puesta en marcha.
El delegado, que estuvo acompañado por la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas; la agente del territorio en convenios de Transición Justa en Galicia, Nuria Álvarez; el alcalde de As Somozas, Juan Alonso Tembrás, y directivos de ambas empresas, indicó que el Gobierno destina 8 millones de euros en ayudas para proyectos industriales innovadores en los territorios afectados por el cierre de las centrales térmicas de Meirama (Cerceda) y As Pontes, a los que hay que sumar los 12 millones que el Instituto para la Transición Justa, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, destina a la mejora de las infraestructuras de los ayuntamientos afectados. En el caso de As Somozas, apuntó, el Concello recibió 971.824 euros para la rehabilitación de las escuelas municipales y su reconversión para vivienda social y equipación sociocomunitario.
“Son dinero llamado a transformar estos territorios y a mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas de As Somozas y de Galicia; 20 millones de euros en total que reafirman el compromiso del Gobierno con la transformación del modelo productivo por otro más respetuoso con el medio ambiente; con la creación de empleo y con la fijación de población en estas comarcas”, destacó Pedro Blanco.
El proyecto Valogreene
La gallega Recinor y Greene, con sede en Elche (Alicante), representadas en el acto por el director general de la primera, José Reírlo, y el director comercial de la segunda, Jesús Martínez, están levantando en el polígono de As Somozas una planta de valorización de residuos que permitirá tratar 40.000 toneladas anuales de residuos industriales sin posible tratamiento, que en la actualidad acaban en escombreras o incinerados, para la obtención de un bioaceite que dé lugar a nuevos materiales plásticos.
La planta se construye sobre una parcela de 18.000 metros cuadrados en el Polígono de As Somozas y la inversión para su construcción asciende a 33,5 millones de euros, de los que el Gobierno, a través de los fondos del Instituto para la Transición Justa, aportación 3 millones de euros. Lleva asociada la creación de 25 puestos de trabajo directos y unos 40 indirectos.
El proyecto está enmarcado dentro de los objetivos de economía circular de la UE, ya que con la valorización de estos residuos se consigue una reducción de los gases de efecto invernadero de 8.000 toneladas con respeto a la deposición en escombrera y de 30.000 toneladas respeto de los procesos de incineración.