El delegado del Gobierno, Pedro Blanco, se reunió hoy con el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, José Antonio Quiroga, para hacer balance de su gestión en Galicia. Pedro Blanco subrayó el dinamismo del organismo autónomo en estos años, que se tradujo en inversiones de 62,7 millones de euros en las provincias gallegas de la Demarcación del Miño-Sil, de los que 44,6 millones fueron destinados la obra pública hidráulica y más de 18 millones a mejoras ambientales de cauces. De este total de inversión, el delegado avanzó que hasta 17 millones de euros corresponden a este año 2023, en el que la Confederación “va camino de duplicar las inversiones del pasado año”.
Pedro Blanco repasó con José Antonio Quiroga los proyectos en el que está trabajando la Confederación y los que impulsará en los próximos meses en una reunión que se celebró en la Subdelegación del Gobierno en Ourense y a la que también asistió el subdelegado, Emilio González.
De este listado, el delegado destacó que la mayor parte de las inversiones impactan en pequeños ayuntamientos, con los que la Confederación colabora para mejorar servicios públicos básicos, como el saneamiento, y recuperar para la ciudadanía espacios fluviales.
En esta línea de trabajo, Pedro Blanco puso como ejemplo a depuradora de Maceda, inaugurada en marzo de este año, o la mejora del saneamiento de Coles, que acaba de finalizar. Una lista que se completa con actuaciones en “Vilalba, Sarria, Chantada, Monforte, A Pastoriza, Ourense, O Carballiño, San Cibrao das Viñas, O Carballiño, Xinzo de Limia, Sandiás, Nogueira de Ramuín, A Cañiza o Tomiño, entre otros”.
El delegado enmarcó estas acciones en la vocación municipalista del Gobierno de Pedro Sánchez, “un compromiso que implica a todos los niveles y organismos de la administración”. “Con estas inversiones comprobamos nuevamente como el Gobierno colabora con los Ayuntamientos, con la totalidad de los municipios, para mejorar la gestión pública y la calidad de vida de su ciudadanía”, señaló.
Gestión responsable
En la reunión, el delegado y el presidente de la Confederación coincidieron en la apuesta por la gestión responsable de los recursos hídricos, que se traslada al actual Plan Hidrológico de la Demarcación, que estará vigente hasta 2027. Esta planificación tiene como uno de los objetivos adelantarse a los efectos del cambio climático sobre la gestión del agua.
Pedro Blanco insistió en la necesidad de abordar ya este impacto delante datos como lo que se viene de conocer hoy, que desveló la AEMET, y que apunta la que “venimos de finalizar el otoño más cálido y más húmedo de la serie histórica, desde el año 1961”. “Son datos que nos preocupan y que nos obligan a priorizar una gestión responsable del agua y del resto de recursos asociados a ella”, remarcó el delegado.