- La prestación media en la comunidad es de unos 588 euros, 28 euros más que en el mes de marzo de 2025 y casi 45 euros más que la media nacional
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en marzo a 8.189 hogares cántabros, según la última estadística publicada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En estos núcleos familiares viven 22.022 personas, de los que 8.409 son niños, niñas y adolescentes.
La cuantía media de la prestación en la región ha sido de 587,98 euros al mes por hogar en marzo, 28 euros más que en el mismo mes del año anterior y casi 45 euros más que la media nacional. En conjunto, la última nómina abonada en Cantabria por el Gobierno de España ha ascendido a 5,32 millones de euros.
A nivel estatal, el IMV ha llegado en marzo a 829.399 hogares en los que viven 2.532.284 personas, de las que 1.034.319 son niños, niñas y adolescentes. La cuantía media de la prestación ha sido de 543,1 euros al mes por hogar, con lo que la nómina actual ha ascendido a 495,6 millones de euros.
Este mes de marzo, en Cantabria había 1.399 prestaciones activas más que un año antes, es decir, el número de hogares protegidos ha aumentado un 20,6%, 2,7 puntos más que en el total de país. Este porcentaje es similar al incremento del número de beneficiarios, que ha sumado un 20,15% (3.694) desde marzo de 2025.
Tanto por las características de los titulares como de los beneficiarios, el IMV tiene un marcado perfil femenino, superando ligeramente en Cantabria la media nacional con casi el 70,5% de los titulares (5.772) y el 54,5% de los beneficiarios son mujeres, en concreto,12.014.
Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha protegido a cerca de 32.700 personas en Cantabria de las que 13.427 eran menores.
EL 38% DE LOS BENEFICIARIOS EN CANTABRIA SON MENORES
El Ingreso Mínimo Vital constituye de forma particular una herramienta esencial en la lucha contra la pobreza infantil, ya que incrementa la cuantía de la prestación en función del número de menores de la unidad de convivencia. Actualmente, el 38,18% de los beneficiarios en Cantabria son menores de edad, lo que supone 8.409 niños, niñas y adolescentes protegidos por esta prestación.
El Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) refuerza la cobertura del IMV con un apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo. En marzo, 5.013 hogares cántabros recibieron el CAPI, con una ayuda media de 66,4 euros por menor y de 112,29 euros por hogar con menores. Esta prestación establece distintas cuantías según la edad: 115 euros al mes para menores de 0 a 3 años; 80,5 euros entre 3 y 6 años; y 57,5 euros entre 6 y 18 años.
El CAPI puede percibirse de manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios. Así, además de proteger a familias en situación de pobreza severa, alcanza a hogares con rentas bajas o moderadas. Por ejemplo, puede solicitarlo una familia de dos adultos y dos menores con ingresos de hasta 4.182 euros al mes, lo que amplía significativamente el alcance de la red de protección frente a la pobreza infantil.
REQUISITOS PARA SOLICITAR EL IMV
El Ingreso Mínimo Vital es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad y que se puso en marcha hace más de cinco años. Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
Para solicitar el IMV, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La residencia se demuestra mediante la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente autorización en el caso de personas de terceros países. El domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento, y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales.
Además, tanto la persona solicitante como el resto de los miembros de su hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
El IMV es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer la inserción laboral y mejorar las condiciones de vida de las familias.
Asimismo, el nuevo sistema de doble revisión de ingresos implantado permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. Como consecuencia, desde mayo, los beneficiarios saben ya si, en función de los ingresos del año anterior, su prestación se incrementará, se reducirá o se extinguirá.