• La prestación media en la comunidad es de unos 523 euros y está previsto que suba alrededor de 60 euros en 2026 con la revalorización del 11,4% aprobada recientemente
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en diciembre a 7.916 hogares cántabros en los que viven 21.304 personas, según la última estadística publicada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Del conjunto, 8.118 son niños, niñas y adolescentes.
La cuantía media de la prestación en la región ha sido de 523,25 euros al mes por hogar en el último mes del año y, en conjunto, la nómina abonada por el Gobierno de España ha ascendido a 4,58 millones de euros.
A nivel estatal, el IMV ha llegado en diciembre a 799.553 hogares en los que viven 2.441.647 personas, de las que casi un millón son niños, niñas y adolescentes. La cuantía media de la prestación ha sido de 483,1 euros al mes por hogar, con lo que la nómina actual ha ascendido a 412 millones de euros.
En este año 2026, la cuantía de las prestaciones en alta va a verse revalorizada el 11,4% previsto en el Real Decreto-ley que incluye la revalorización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social, de Clases Pasivas del Estado y de otras prestaciones públicas para 2026. En Cantabria, esto supondrá un aumento medio de 60 euros mensuales aproximadamente.
Al finalizar 2025, en Cantabria había 1.409 prestaciones activas más que un año antes, es decir, el número de hogares protegidos ha aumentado un 21,6%, casi tres puntos más que en el total de país. Este porcentaje es similar al incremento del número de beneficiarios, que ha sumado un 21,6% (3.771) desde diciembre de 2024.
Tanto por las características de los titulares como de los beneficiarios, el IMV tiene un marcado perfil femenino, superando ligeramente en Cantabria la media nacional con casi el 70,8% de los titulares (5.603) y el 54,6% de los beneficiarios son mujeres, en concreto,11.642.
Desde su puesta en marcha en 2020, el IMV ha protegido a cerca de 31.378 personas en Cantabria.
EL 31,8% DE LOS BENEFICIARIOS EN CANTABRIA SON MENORES
El Ingreso Mínimo Vital constituye de forma particular una herramienta esencial en la lucha contra la pobreza infantil, ya que incrementa la cuantía de la prestación en función del número de menores de la unidad de convivencia. Actualmente, el 31,8% de los beneficiarios en Cantabria son menores de edad, lo que supone 8.811 niños, niñas y adolescentes protegidos por esta prestación.
El Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) refuerza la cobertura del IMV con un apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo. En diciembre, 4.982 hogares cántabros recibieron el CAPI, con una ayuda media de 68,6 euros por menor y de 117,15 euros por hogar con menores. Esta prestación establece distintas cuantías según la edad: 115 euros al mes para menores de 0 a 3 años; 80,5 euros entre 3 y 6 años; y 57,5 euros entre 6 y 18 años.
El CAPI puede percibirse de manera independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios. Así, además de proteger a familias en situación de pobreza severa, alcanza a hogares con rentas bajas o moderadas. Por ejemplo, puede solicitarlo una familia de dos adultos y dos menores con ingresos de hasta 3.755 euros al mes, lo que amplía significativamente el alcance de la red de protección frente a la pobreza infantil.
REQUISITOS PARA SOLICITAR EL IMV
El Ingreso Mínimo Vital es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad y que se puso en marcha hace más de cinco años. Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
Para solicitar el IMV, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La residencia se demuestra mediante la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente autorización en el caso de personas de terceros países. El domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento, y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales.
Además, tanto la persona solicitante como el resto de los miembros de su hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
El IMV es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer la inserción laboral y mejorar las condiciones de vida de las familias.
Asimismo, el nuevo sistema de doble revisión de ingresos implantado permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. Como consecuencia, desde mayo, los beneficiarios saben ya si, en función de los ingresos del año anterior, su prestación se incrementará, se reducirá o se extinguirá.