- El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha inaugurado la II Jornada de Violencia de Género de la Delegación junto a la secretaria de Estado de Igualdad, María Guijarro
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha hecho un llamamiento a la “rebeldía social” frente a la violencia de género y vicaria, que es una “tarea pendiente” de la democracia y frente a la que “hay que alzar la voz” y seguir trabajando para su erradicación.
Casares así lo ha instado este lunes en su intervención en la inauguración de la II Jornada de Violencia de Género de la Delegación del Gobierno en Cantabria titulada ‘Unidad frente a la violencia vicaria’, en cuya apertura ha participado la secretaria de Estado de Igualdad, María Guijarro, y que ha contado con la ponencia inaugural ‘La violencia vicaria: cuando el machismo usa la infancia como arma’ de la fiscal Gabriela Bravo.
El delegado del Gobierno ha enfatizado que la violencia de género “va más allá” de las 38 mujeres asesinadas en España en lo que llevamos de año, y las 1.333 desde 2003 que hay registros, y por ello en esta Jornada se analiza la “una de las formas más crueles de la violencia contra las mujeres, que es la violencia vicaria”.
Ha destacado el anteproyecto de ley impulsado por el Gobierno de España contra la violencia vicaria para “combatir la cara más cruel” de la violencia machista.
“La violencia vicaria es la mayor expresión de la perversión del machismo. Dañar a las mujeres ya no solo humillándolas, insultándolas, agrediéndolas, golpeándolas o matándolas, sino utilizando aquello a lo que más aman, a sus hijos y a sus hijas para destrozarles sus vidas”, ha lamentado Casares.
Por ello, ha señalado que es tan importante el reconocimiento legal del delito de violencia vicaria. “Cuando ponemos nombre, visibilizamos y, cuando visibilizamos, podemos trabajar todos y todas para combatirlo, para establecer mecanismos de protección y de reparación y esto es fundamental”, ha añadido.
Y, en ello, ha destacado el trabajo coordinado de los juzgados, las fuerzas y cuerpos de seguridad o las asociaciones y entidades especializadas, un trabajo colectivo que es “fundamental” porque “no podemos permitir que una sola mujer que haya denunciado quede desprotegida”.
En este punto, el delegado del Gobierno ha detallado que en Cantabria con 1.626 las mujeres víctimas de violencia de género protegidas a través del Sistema Viogén, en el que además ha alertado que hay 120 menores en situación de riesgo.
“Son cifras escalofriantes, son cifras avergonzantes. Por eso, la tarea más urgente que tenemos en este país tras 50 años de democracia sigue siendo garantizar los derechos, las oportunidades y las libertades de todos y de todas, para que en este país podáis vivir sin miedo”, ha manifestado Casares.
NO HACER USO PARTIDISTA DE LAS VÍCTIMAS
Por su parte, la secretaria de Estado de Igualdad ha exigido que “no se utilizan las víctimas de violencia de género de manera partidista” y ha emplazado a seguir trabajando para alcanzar el fin de las violencias machistas porque “38 mujeres asesinadas, tres menores asesinados y 20 huérfanos son cifras que no se pueden permitir en un estado democrático y menos en pleno siglo XXI”.
“El Gobierno de España está convencido que todos los agentes institucionales, sociales, políticos y económicos tenemos que coordinarnos para la eliminación de la violencia hacia las mujeres”, ha ensalzado Guijarro, que ha destacado como un “hito” la renovación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género con “casi un consenso unánime, excepto a la ultraderecha”.
Un pacto que, ha recordado, incluye 461 medidas y 1.500 millones de euros de presupuesto para los próximos cinco años y en el que se contemplan “unas violencias que hace tiempo pensamos que nunca íbamos a tener que contemplar, como la violencia vicaria, la violencia digital y la violencia económica”.
Sobre la violencia vicaria que centra la Jornada de la Delegación del Gobierno en Cantabria, la secretaria de Estado de Igualdad ha denunciado que se trata de una violencia en la que los hombres machistas “utilizan a lo que más quieren las mujeres para revictimizarlas”.
Guijarro ha pedido “a todos los estamentos de la sociedad y a los entornos de las víctimas que nos ayuden a seguir luchando contra la violencia machista”. “Un estado democrático no se lo puede permitir, porque sin igualdad no puede haber democracia”, ha añadido.
“VIOLENCIA ESCONDIDA”
La fiscal Gabriela Bravo ha abordado esta “violencia escondida de la violencia de género” que es la violencia vicaria. Y es que, ha lamentado, los niños “desgraciadamente han aparecido siempre como una especie de víctimas colaterales pero son también víctimas de violencia de género”.
“Cuando el maltratador no consigue su objetivo, cuando el maltratador no consigue ejercer todo el control y el poder que quiere ejercer sobre la mujer, entonces utiliza lo que más quiere, lo que más puede dañarla, que son sus hijos. Es una manera de matarlas en vida”, ha explicado Bravo, que ha denunciado que, “matando a esos niños y niñas, los agresores lo que hacen es
asegurar un sufrimiento permanente”.
Por ello, Gabriela Bravo ha confiado en que el anteproyecto de ley de violencia vicaria salga adelante porque es necesario que “empecemos a poner nombre y a nombrar las cosas para luchar contra ellas” y, por tanto, hay que “reconocer a los niños y a las niñas también como víctimas de violencia de género, y tipificarlo como delito como propone el anteproyecto de ley”.
Para la fiscal, esa violencia vicaria es “la manifestación más cruel de la violencia de género”.