Zaragoza.- Durante toda esta semana, la bandera arcoíris lucirá en el balcón de la Delegación del Gobierno de España en Aragón con motivo de la celebración del Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+ el 28 de junio. El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, y la subdelegada en la provincia de Zaragoza, Noelia Herrero, la han colgado esta mañana acompañados de representantes de la Asamblea 28-J y de la asociación Nicaragua Libre.
Fernando Beltrán ha explicado que con los colores de esta bandera se reivindican todos los avances conseguidos en «la libertad, la igualdad y la dignidad de todas las personas» y ha destacado el trabajo realizado a lo largo de todo el año por las distintas entidades sociales como las que hoy han participado en el acto. «Todas ellas siempre encontrarán a este Gobierno a su lado. De la mano del PSOE, España ha sido pionera y valiente en la conquista de derechos y lo será también en su defensa», ha asegurado.
El delegado ha añadido que «la sociedad abierta y tolerante en la que vivimos es el resultado de años de políticas públicas progresistas y de unos gobiernos que han actuado desde el convencimiento más profundo de la defensa de los Derechos Humanos», pero que esta sociedad no es algo inquebrantable, sino que su fortaleza depende del compromiso de todos: «Es nuestra responsabilidad construirla y preservarla cada día».
«Estamos para defender que tenemos que ser visibles en todos los espacios: en la calle, en las instituciones… En cualquier espacio público. Porque ya van veinte años del matrimonio igualitario, casi cincuenta de las primeras revoluciones LGTB para defender todos nuestros derechos. Y por eso es tan importante mostrarnos visibles y celebrar este 28J en las calles. No vamos a permitir que nos quiten todo lo que ya hemos logrado y vamos a conseguir más con la colaboración entre todas las personas de todos los ámbitos y de todas partes del mundo, porque tenemos que ser unidas y colectivo», ha dicho Rita Loren, como parte de la Asamblea 28-J Zaragoza.
Como representantes de la asociación Nicaragua Libre han participado en el acto Wilmer Benavides y Slicht Villachica. Ambos son periodistas y se han visto obligados a abandonar su país por la persecución y represión del actual gobierno tanto por su profesión como por su orientación.
En el caso de Wilmer, él llegó a España en abril de 2022 y lleva año y medio viviendo en Zaragoza como asilado político. Vino a la capital aragonesa porque aquí tiene varios familiares y porque es la ciudad con la comunidad nicaragüense más grande del país. Explica que en Nicaragua la situación ha ido a peor en los últimos años: «Estamos totalmente desprotegidos. No existe una política de Estado de protección o de igualdad de derechos. Desde 2018 no se puede manifestar ningún tipo de colectivo en las calles». A eso añade las agresiones y crímenes de odio que se cometen, sobre todo, hacia las mujeres trans. «Desde que llegué a España me siento seguro, algo que no podía sentir en Nicaragua. Aquí se reconocen nuestros derechos, entre ellos el del Matrimonio Igualitario, que sigue sin estar en muchos países».
Slicht lleva menos tiempo en nuestro país, un año y cuatro meses, y está esperando la resolución de su regularización dentro del proceso extraordinario abierto por el Gobierno. En su caso, España también ha supuesto una oportunidad para ser ella misma: «En Nicaragua hay un mayor estigma hacia la homosexualidad, más aún para las personas que nos expresamos de una forma más femenina. En España tomé la decisión de hacer la transición. Actúo de manera más libre, no he tenido ningún tipo de problema por cómo soy o cómo me visto. En el trabajo conocen mi elección de género y la aceptan».
El hecho de haber vivido la realidad de ambos países le permite ver «la delgada línea que separa la defensa de nuestros derechos y el ataque homófobo latente que existe». Señala que es responsabilidad de los gobiernos velar por los Derechos Humanos y que en eso el Gobierno de España es «punta de lanza» en Europa.
En ese sentido, Beltrán ha apelado a la responsabilidad de todos los partidos y responsables políticos en la preservación y construcción de una sociedad en la que nadie pueda ser discriminado o discriminada por su orientación sexual o su identidad de género: «Es nuestro deber como ciudadanos, y también como representantes públicos, no solo no promover discursos de odio e ideas homófobos y excluyentes sino también frenarlas en todos aquellos que insisten en retroceder a otros tiempos más oscuros y tristes de nuestra historia. En cuestiones de derechos y libertades no daremos un paso atrás ni para coger impulso».
El delegado ha lamentado que haya cargos e instituciones que en sus discursos insistan en que «gobiernan para todos y todas», pero luego, en la práctica, «bien por omisión o bien por complicidad» demuestran lo contrario: «Los derechos no son cosa de un día ni de una foto. Hay que crecértelos, sentirlos; estar convencido de ellos y defenderlos sin fisuras ni titubeos. Lo contrario vemos como tiene también su reflejo y sus consecuencias en las calles».
«En los casos de Wilmer y Slicht vemos como el sistema de protección internacional o el proceso de regularización que está a punto de culminar son una oportunidad para que las personas puedan construir un proyecto de vida real siendo quienes son de verdad y contribuir a la vez al futuro de nuestro país», ha añadido.
Teléfono 028: Servicio Arcoíris
El Ministerio de Igualdad, por medio de la Dirección General para la Igualdad real y efectiva de las personas LGTBI+, presta el Servicio telefónico de información, asesoramiento jurídico y atención psicosocial inmediata especializada frente a todas las formas de violencia por LGTBIfobia en el número 028.
Es gratuito, confidencial y está operativo 24 horas al día, los 365 días del año. La atención se realiza en los siguientes idiomas: castellano, catalán, gallego, euskera, inglés y francés. También se garantiza la accesibilidad para personas con discapacidad auditiva y/o del habla.