941 navarros y navarras menores de edad han solicitado hasta el momento acceder al Plan Veo. Se trata de un programa de ayudas impulsado por el Ministerio de Sanidad el pasado mes de diciembre y destinado a la mejora del acceso a sistemas de ayuda visual en la infancia. Contempla una ayuda económica de hasta 100 euros por persona beneficiaria para la adquisición de gafas, lentes graduadas o lentes de contacto, y se enmarca en una medida de carácter excepcional que responde a una necesidad de salud pública y a la voluntad de reducir las barreras económicas en este ámbito.
El Plan Veo se desarrolla en colaboración con el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) y cuenta con la participación de establecimientos sanitarios de óptica adheridos en todo el territorio.
En el conjunto del país, un total de 54.083 personas menores de edad han solicitado acceder al Plan Veo. De ellas, 32.309 tienen ya su expediente aprobado por el CGCOO, mientras que el resto se encuentra en fase de validación. Del total de expedientes aprobados, el 56,1% corresponde a niñas y el 43,9% a niños.
El programa cuenta actualmente con la adhesión de 6.863 establecimientos de óptica, lo que representa el 68,6% del total nacional, según datos del CGCOO. Además, 12.743 profesionales ópticos-optometristas participan en esta iniciativa.
En cuanto al canal de acceso a la ayuda, el 74,4% de los solicitantes ha sido derivado por un profesional de óptica-optometría; el 15,3%, por oftalmología del sistema sanitario público; y el 10,3%, por oftalmología del sistema privado.
Las principales personas beneficiarias pertenecen al grupo de edad entre 12 y 16 años (56,9%), seguidas por el grupo de 6 a 11 años (38,6%) y, en menor proporción, por menores de 5 años (4,5%). La edad con mayor volumen de solicitudes corresponde a los 15 años, con 4.311 expedientes (13,4%).
El producto más demandado han sido las gafas, que representan el 85,2% de las ayudas concedidas. Los principales problemas de refracción detectados son el astigmatismo (42,9%), la miopía (31,1%) y la hipermetropía (24,6%).
Este programa refuerza el compromiso institucional con la equidad en el acceso a la salud visual, especialmente en edades tempranas, y se enmarca dentro de una estrategia más amplia para reducir desigualdades en salud mediante la intervención en determinantes económicos y sociales.