En este contexto, el ICP ha desarrollado una tecnología innovadora basada en un material biohíbrido capaz de capturar, concentrar y transformar el CO₂ en bicarbonato mediante catálisis en una fina capa limpiable. Este avance, publicado en una revista científica de máximo impacto (descargar publicación en pdf), ha demostrado en laboratorio una elevada eficiencia a concentraciones inferiores a 2.000 ppm, con gran estabilidad y reutilización. El reto actual es escalar esta solución a condiciones reales, con mayores concentraciones de CO₂ procedentes del subsuelo, complementando otras medidas ya desarrolladas en La Palma como descompresión, ventilación forzada, sellados o pinturas activas.
La investigación está firmada por el dr. José M. Palomo y la dra. Carla García-Sanz, ambos del ICP-CSIC. Junto al IGN y su trabajo desplegado desde la erupción en 2021 en la Isla, se refuerza una red de trabajo multidisciplinar orientada a soluciones reales.