A Delegación do Goberno acolleu hoxe un minuto de silencio en repulsa do asasinato por violencia de xénero de María do Rocío de 55 anos na provincia de Huelva o 24 de abril e de Mirian de 36 anos, en Haro, provincia dA Rioxa o 25 de abril e reiteran o seu máis sentido pésame aos seus familiares e amizades, e reiterou a súa máis sentido pésame aos seus familiares e amizades.
Con este, son 11 as mulleres asasinadas por violencia de xénero en 2025 a mans da súa parella ou expareja e 8 os menores de idade que quedaron orfos. Coa confirmación deste caso, o número de mulleres asasinadas por violencia de xénero en España ascende a 1.305 desde 2003, cando se empezaron a recompilar estes datos.
Desde 2013, son 63 los niños y niñas asesinadas por violencia de género contra su madre y 477 el número de niñas y niños huérfanos por violencia de género en España.
A Delegada do Goberno, Sabrina Moh, que foi a encargada de ler a declaración institucional, recalcou que, como sociedade democrática, “non podemos tolerar ningún tipo de violencia contra as mulleres polo feito de ser mulleres”.
“La violencia machista es una violencia estructural, sustentada en la discriminación sexista, la desigualdad y el desequilibrio en las relaciones de poder entre mujeres y hombres”, ha señalado y ha apuntado que la violencia contra las mujeres y niñas “vulnera sus derechos fundamentales a la vida, a la libertad, a la integridad física y moral, a la igualdad y a la dignidad”.
Deber de toda a sociedade
“A pesar de los planteamientos negacionistas de la violencia machista, vamos a perseverar y vamos a seguir avanzando hacia una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia machista”, ha recalcado. Para ello, se hace un llamamiento a todas las instituciones, administraciones y el conjunto de la sociedad para mantener esta lucha desde la unidad y la firmeza.
El Ministerio de Igualdad, a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, recuerda que el teléfono 016, y los demás servicios para la atención y el asesoramiento están a disposición de toda la sociedad. Estos medios de asistencia pueden ser activados por la víctima y también por cualquier persona que conozca o sospeche de un caso de violencia de género. “Es un deber de toda la sociedad”, ha concluido.