La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha presentado la propuesta de nuevo modelo de financiación, que recoge los criterios de reparto de los recursos públicos entre las comunidades autónomas. El nuevo modelo se estima que aportará en 2027, año en el que se espera que entrará en vigor, 20.975 millones más de los que obtendrían las comunidades si se mantuviera el modelo vigente. Los recursos totales que este modelo distribuirá en 2027 se estiman en 224.507 millones. En el último año liquidado, que corresponde a 2023, las comunidades autónomas recibieron 152.484 millones del sistema de financiación.
En el caso de Illes Balears el modelo propuesto supondría incrementar en 412 millones al año los recursos que recibe con el sistema de financiación vigente en la actualidad. De hecho, con este nuevo sistema, Balears se sitúa por encima de la media en financiación por habitante ajustado, frente al modelo actual en el que se encuentra por debajo de la media.
Esta comunidad se beneficia del criterio de población ajustada mediante la variable de insularidad y también de la nueva variable de costes fijos, que tienen en cuenta el sobrecoste de los servicios públicos por la menor población o las características del territorio.
Asimismo, el nuevo modelo también tiene en cuenta la singularidad de Balears, al ser beneficiaria del nuevo mecanismo IVA Pymes, que tiene en cuenta la realidad del tejido productivo del territorio y se reconoce el esfuerzo de la comunidad por el desarrollo de las pymes. Además, las islas también recibirán recursos del nuevo fondo climático.
En una rueda de prensa en la sede del Ministerio de Hacienda, Montero ha destacado que el modelo propuesto es beneficioso para el conjunto del sistema autonómico porque aumenta los recursos autonómicos para blindar el Estado de Bienestar, refuerza y amplia la solidaridad interterritorial, incrementa la autonomía y corresponsabilidad fiscal, respeta y recoge las singularidades territoriales, garantiza el principio de suficiencia para que todas las comunidades puedan ofrecer servicios públicos de calidad en todo el territorio y reduce las distancias en financiación por habitante.
La mejora de la financiación en el caso de Illes Balears se explica porque es una de las comunidades que recibe recursos de la nueva variable de costes fijos, dentro del concepto de población ajustada. También se encuentra entre los territorios beneficiados del mecanismo IVA Pymes y del nuevo fondo climático.
Nuevos criterios en la población ajustada
Junto a la mayor aportación del Estado al sistema, uno de los elementos fundamentales del nuevo modelo es el criterio de población ajustada. Este determina el número de habitantes de cada comunidad autónoma ponderando variables que influyen en el coste de los servicios y las necesidades de financiación.
En el ámbito de la población ajustada, Illes Balears se beneficia especialmente de la variable de insularidad. También se encuentra entre las comunidades que recibe recursos de la nueva variable costes fijos.
Mecanismo IVA Pymes
Para avanzar en una mayor autonomía y corresponsabilidad fiscal, a la vez que se incentiva el desarrollo económico, las CCAA podrán recibir una parte de la recaudación de IVA generada por las pymes en su territorio. Con esta medida, que deberá ser solicitada por las autonomías, se reconoce el esfuerzo de las comunidades autónomas en el impulso y apoyo a las pequeñas y medianas empresas. La cantidad surge de calcular la diferencia que existe en la comunidad entre el peso relativo del IVA liquidado por las pymes de ese territorio y el índice de consumo. Si el IVA de las pymes supera el índice de consumo, la comunidad recibirá una transferencia positiva por la diferencia. En caso contrario, el importe será negativo.
Un aspecto relevante es que los fondos de esta fase no son competitivos, por lo que un aumento de recursos en un territorio no implica detraerlos de otro. Illes Balears se encuentra entre las comunidades que beneficiadas por este nuevo mecanismo.
Fondo climático
Ante los desafíos de la crisis climática, se dotará al sistema de financiación de un fondo climático de unos 1.000 millones. Dos tercios del mismo se repartirán entre las autonomías del litoral mediterráneo, las más afectadas por su exposición al calentamiento del Mar Mediterráneo y su efecto sobre el clima. El tercio restante lo recibirán el resto de comunidades. El reparto se realizará bajo el criterio de población ajustada.