La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, junto al alcalde de Riba-roja, Robert Raga, ha visitado el polígono industrial de la localidad que se ha visto afectado por el episodio de lluvias de este fin de semana.
Bernabé ha manifestado que las obras para reducir los riesgos de inundación en las ramblas del Pozalet, que suele desbordarse en el Polígono de Riba-roja, y La Saleta comenzarán en enero de 2026. Estas actuaciones favorecerán que el barranco del Pozalet desagüe en el de La Saleta. Aquí, según ha dicho la delegada, “se harán dos balsas de laminación para poder paliar la situación y evitar las inundaciones”.
El Gobierno licitó en noviembre por 3,8 millones de euros la redacción de diez proyectos constructivos para reducir el riesgo de inundación incluyendo las ramblas del Pozalet-Saleta y del Poyo.
Los trabajos en los barrancos del Pozalet-Saleta son actuaciones secundarias “de una gran obra que cuenta con un presupuesto de 90 millones de euros” y que supondrá el desvío de las aguas del barranco de La Saleta su paso por Aldaia.
Sobre el episodio de fuertes lluvias, la delegada ha confirmado que “la noche ha sido tranquila a medida que la lluvia ha ido disminuyendo”. En las zonas afectadas, especialmente en la Ribera Alta, “empiezan bajar los niveles de agua en barrancos y ramblas” y “las treinta y ocho personas de la Pobla Llarga que fueron evacuadas han regresado a sus casas”.